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viernes, mayo 27, 2005

Poema

Pasaban las estaciones
Al ritmo de los pájaros.

En el camino del huerto,
Inventábamos palmeras
Con paísajes donde el mar
No sabía que eran olas.

Dulce arrullaba la hierba
Resbalando en la memoría,
Tíbias noches de verano.

Y en el monte las encinas
Se agitaban aireando,
Al gigante de los cuentos.

O en el valle la vendimia
Pintaban ruido los carros.

Con el cielo de tormenta,
Angustiaban a los hombres,
Sometidos por el viento
Ondolados campos grises.

Se apareaba animales,
La tierra tenía olor
Y el fuego se deslizaba
Con delirio por las manos.

Trepábamos al árbol,
Sin tener que pagar fruto.

Sólo cuando emigramos,
Supimos que el silencio
También tiene su sonido.

Sin apenas darnos cuenta,
Nos daba llamas la vida,
Abandonando la luz
Una o dos huellas dormidas.

LUZ DEL OLMO

domingo, mayo 15, 2005

Nunca leeras mi carta


Para Elena Diátlova
Que se fue un 10 de mayo de 2004

NUNCA LEERÁS MI CARTA

Nunca leerás mi carta
Ni contestarás a ese número tan largo
Que acortaba las distancias.

Pasarán las estaciones
Y llegado el verano,
Será inútil esperarte.

Estará sólo en mi recuerdo
Tu sonrisa cálida
La charla abierta
Y el coqueteo en quitarte las gafas
Cuando hacíamos una foto.

Nunca leerás mi carta
Y en vano buscaré
Tu ilusión y alegría
Cuando visitábamos
Algún nuevo rincón de España-

Nunca volverá
Tu delicada prudencia
Para no permitir
Que algo me molestara

¿Cómo olvidar nuestra estancia
en tu casa de Borisov?

Esa casa tan pequeña
Con alfombras en las paredes
A la que tú tanto mimabas..

Tu frase favorita:

¿Sabes Luz?

-¿Sabes Luz que no me encuentro bien?
Tengo fiebre por la tarde.

Y la fiebre siguió aumentando.

Hace menos de dos meses
Hablé contigo
Estabas triste, muy triste
Porque el mal aún seguía ahí
Y noté tu cansancio.

Te alegraste, como siempre,
De oír mi voz.
Y creí dejarte más tranquila.

-Lo voy a superar
estoy segura que lo voy a vencer.

Esta vez , Elena, no pudiste
Y eso que te he visto
Como salías airosa
De las malas situaciones.

Después vino el silencio
Imposible hablar contigo.

Sé que soñaste con un ramo de flores.

El silencio seguía
Retrasé mi carta.
No encontraba las palabras,
Y el mismo día que tú nos habías dejado
La escribí.
Por eso, la punzada del dolor
Es más aguda
Al saber que nunca recibirás mi carta.

(c) LUZ DEL OLMO

sábado, mayo 07, 2005

LENTITUD DE LO INCOMPLETO

En memoria con las sombras
Pasea una huella el viento
En viaje con el vacío.

La lluvia borra las dudas
Sembrando planos de luz
Que forman olas de nada.

Se oye un ruido, lamento
La tarde como ventana
Oprime un paso a la huella.

Incompleta huella triste
Evadida de la magia
¡Ven a posarte en el agua!

(c) Luz del Olmo

lunes, marzo 28, 2005

LAS HORAS

Se van durmiendo las horas
La una, las dos, las tres.

En la noche estrellada
Sueñan las cuatro, las cinco, las seis.

Las siete bostezan,
Las ocho despiertan,
Las nueve se mueven.

Las diez, las once, las doce.

Alegrías, miedo, caprichos
Sonrisas, colores, canciones.

La una otra vez
No quiere comer.

Las dos de los juegos,
Las tres del colegio.

Las cuatro, las cinco, las seis
Con ruidos, tormentas, suspiros.

Las siete empieza la calma,
Las ocho, parpadean los ojos.
Las nueve se duermen..........

Se duermen las horas,
Las diez, las once, las doce........

El tiempo se muere
Y parece que vive otra vez.

domingo, marzo 27, 2005

Sin título

Por eso,
porque hay gaviotas
que enmudecen mi noche inútil
hago versos de viento
nacidos en un acorde azul

La flauta y el oboe,
entrelazados se arrullan
resquebrajando un hálito de sombra.

Innumerables, diminutas
y transparentes sirenas blancas
arrancan la angustia penetrante
en cascadas verdiazules de papel.

Creo entonces: Saltar al vacío
y encontrar, lo que en la ciencia no hallé.

Me deja el azar
suspendida en un hilo
y en la sombra del tiempo
mis gaviotas adaptan la letra al mar,
diluyendo el gastado hilo
en un viejo sueño.