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lunes, marzo 28, 2005

LAS HORAS

Se van durmiendo las horas
La una, las dos, las tres.

En la noche estrellada
Sueñan las cuatro, las cinco, las seis.

Las siete bostezan,
Las ocho despiertan,
Las nueve se mueven.

Las diez, las once, las doce.

Alegrías, miedo, caprichos
Sonrisas, colores, canciones.

La una otra vez
No quiere comer.

Las dos de los juegos,
Las tres del colegio.

Las cuatro, las cinco, las seis
Con ruidos, tormentas, suspiros.

Las siete empieza la calma,
Las ocho, parpadean los ojos.
Las nueve se duermen..........

Se duermen las horas,
Las diez, las once, las doce........

El tiempo se muere
Y parece que vive otra vez.

domingo, marzo 27, 2005

Sin título

Por eso,
porque hay gaviotas
que enmudecen mi noche inútil
hago versos de viento
nacidos en un acorde azul

La flauta y el oboe,
entrelazados se arrullan
resquebrajando un hálito de sombra.

Innumerables, diminutas
y transparentes sirenas blancas
arrancan la angustia penetrante
en cascadas verdiazules de papel.

Creo entonces: Saltar al vacío
y encontrar, lo que en la ciencia no hallé.

Me deja el azar
suspendida en un hilo
y en la sombra del tiempo
mis gaviotas adaptan la letra al mar,
diluyendo el gastado hilo
en un viejo sueño.