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domingo, septiembre 26, 2010

A MI PADRE


Hoy, a eso de las seis de la tarde, en un día lluvioso de otoño y en plenas vendimias, murió mi padre a la salida de la viña. El hecho marco mi vida para siempre. Han pasado cuarenta y seis años y esta fecha nunca la olvido.

Solo he sido capaz de escribirle un poema. Ya lo he repetido en este blog, pero no tengo otro.


Por ti, conocí la muerte

sin apenas comprender la vida.

Hundida mi rebelión

detrás de tu sueño inmóvil

aprendió desesperada

que te fuiste para siempre.


Por tejer un dolor,
retome la vida
y en desanimo,
acaricie´ la luz
de tu boina negra

en rostro cercano

besado por el sol.


De andar lento, arqueado,

eras, ante todo,
mi padre soñador.

¡Qué corto fue el tiempo

de andar en los campos

jugando entre voces

a estar junto a ti!

Hoy, cuando es mas larga
la ausencia a la vida,

renuevo la pena
de haberte perdido,
y paseo vencida

por el rincón de tu muerte.


Luz del Olmo

martes, septiembre 21, 2010

JARDINES DE ESTHER PLAZA



Uno de los parque mas bonitos que hay en Madrid es el de La Fuente del Berro. Allí crecen arboles altos como la secoya, ya ancianos como el tejo y también se crían los pinos, abetos, cedros, almendros.... que dan sombra y embellecen los paseos. Se sube y se baja por escaleras de piedra . Hay alguna que otra explanada y un estanque con sus patos. Todo esta adornado de jardines y estatuas como las dedicadas al poeta español Becquer y al ruso Puskhin. Se encuentran algunas fuentes y por supuesto la que le da su nombre. En un hermoso restaurante, la crisis ha dejado ya su huella y aunque se oye el ruido cercano de la M-30, pasean distraidos los bellos pavos reales.

En la parte alta existe un palacete que no hace muchos años, se ha convertido en el Centro Cultural Quinta del Berro, perteneciente al Barrio de Salamanca. Si pasas por allí antes del 8 de octubre, te invito a entrar y visitar la exposición Jardines de la pintora madrileña y residente en Velilla de San Antonio, Esther Plaza y así podrás descubrir los colores tranquilos y relajados que se posan en el lienzo dando forma difuminada y amplia, a la tundra en el jardín de su nombre, o puedes internarte en los diferentes tonos de marrones y amarillos de su Jardín de orilla salada . Una y otra vez, lo vegetal queda inundado por su pincelada suave que va conmoviendo en los ojos de quien lo percibe.

Mi favorito es Jardín de los poetas por ser etéreo y transparente.

Luz del Olmo


lunes, septiembre 20, 2010

ADIOS CON LLUVIA A LABORDETA

Foto de Mª Angeles Merino Moya. (c)



SUCEDE EL PENSAMIENTO


Este tiempo. La lluvia.

Nadie venía a verme por la tarde
y el corazón
opuesto a las palabras,
rendía su homenaje silencioso.

Lejos hablaba el mar, la noche.

Siempre los pasajeros
sienten terror del cielo
y nadie representa la comedia
con el tono de voz apetecido.

Seguía el agua golpeando
y nostálgicos paraguas
redimían la aurora.

Vengo del aire o nunca
decías con tus labios
y más allá, muy lejos,
respiraban los hombres su deseo.

Cada encuentro sucede
apetecido. Todos tienen temor,
es algo repentino.

Y encuentro el horizonte,
el sol guillotinado.

Nostálgico recuerdo.

Ahora y llueve digo
como amor sin palabras:
Sucede le pensamiento.

Jose Antonio Labordeta

domingo, septiembre 19, 2010

NO ME PIDAS SILENCIO



Edith Checa, me envia este video con su poema y su voz.

Felicidades Edith

martes, septiembre 14, 2010

MIS PASEOS POR MADRID

Empecé la tarde mal. Por ir distraida conduciendo, en un cruce de Vicalvaro, no vi venir una pequeña furgoneta amarilla, por eso me dieron un golpe en la puerta del coche .¡Menos mal que fue en su lado derecho! y todo quedo en un susto.

Aparque el problema y proseguí mi camino hacia Madrid.

En unas de sus calles céntricas, muy cerca de Neptuno hice estas fotos




y pensé que en Madrid se lo llevan todo, hasta los cartones.

Seguí mi camino y enfrente del Congreso de los Diputados, al lado del hotel Palas, un botijo refrescaba su agua a la sombra de un portal de lujo.


Seguí andando y en otra de las calles que llevan a la Plaza de Santa Ana, se paseaban estos bonitos caballos blancos con la complacencia de sus viandantes.

Seguí por la Calle del Príncipe y justo en su final, me encontré con Miguel, mi vecino de Velilla y pensé que en el fondo Madrid también se parece a un pueblo grande donde muchos nos conocemos.
Miguel me indico donde estaba El Callejón del Gato, donde Valle-Inclan paseaba a sus Esperpentos. Ahora ya no hay espejos fuera. Están dentro de las tascas.

Despues de una pequeña vuelta, llegué a mi cita, que desde un principio era el Ateneo de Madrid.
Allí asistí al homenaje que se hizo a Miguel Hernandez.

Termine la tarde mejor que la empecé. Disfrute de Madrid, de sus calles, y de sus gentes. Aun no había empezado la Noche Blanca del sábado donde la capital de España es un hervidero de gente, que va, viene, sale, entra, rie, canta, baila, recita poemas, pinta, escucha musica, disfruta del teatro, se divierte y supongo que tambien alguno se enfada ante tanto bullicio y alboroto.

lunes, septiembre 13, 2010

PALABRAS

Si se anda el camino con el pensamiento lleno de miedos, es imposible disfrutar del paseo.

jueves, septiembre 09, 2010

HOMENAJE A MIGUEL HERN´ANDEZ


HOMENAJE DE LAS ARTES A MIGUEL HERNÁNDEZ:

TRES HERIDAS

ATENEO DE MADRID, C/PRADO Nº 21

Viernes, 10 de Septiembre. 19´30, Salón de Actos.

Organizado por: Grupo Abierto de Amigos del Arte.

Intervienen:

Pintura: Ricardo García Vega.

Fotografía: Adrián Luciague.

Música y composición: Alberto Morales.

Poesía: Ana Reyes, Delfín Yeste, Jesús Malia, María Sangüesa.

Expresión corporal y canto: Gabriela Maiztegui

Iluminación y sonido: Sergio Suárez Bautista, Christian García Vega, Alejandro Vega.

Voz en off: Antonio Hervás.

Coordinación literaria: Alma Pagés.

Coordinación técnica: Adrián Luciague, Pablo Romero.

Dirección escénica: Elena Agnese.


(Creo que merece la pena ir, así que allí estaré)

domingo, septiembre 05, 2010

TIERRA QUEMADA

(c) Luz
(c) Luz

Vino el verano y antes de finalizar su tiempo, saltaron chispas que el viento transformó en grandes llamas.

Adivinando el desastre, se
pidió ayuda al agua, que extendió con tristeza, sus lágrimas.

Después de una dura lucha entre el fuego, el viento y el agua, se consiguió apagarlo todo.


Ahora solo queda el recuerdo de la lucha, las llamaradas y esta tierra quemada.