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lunes, octubre 27, 2014

HAIKUS DE OTOÑO





Ando el camino.
Las hojas amarillas,
miden  mi tiempo .

                                            

                                            Caen las hojas 
                          de chopos otoñales 
                             en lluvia fina.

(c)Luz del Olmo

jueves, octubre 16, 2014

EL SANCHICO LEE EL CAPITULO IIII DEL AVELLANEDA


Hola Coleguis

Aquí estoy de nuevo.

¡Cómo empieza el Avellaneda este capítulo! Tres horas antes que el rojo Apolo esparciera sus rayos sobre la tierra.. Pues no es más fácil decir : Cuando ya el botellón está en lo mejor, salen mi padre y el Alonso con el murrión puesto en la cabeza. ¡Qué rayos es eso del murrión! Además de cargar mi padre con una maleta de ropa blanca. ¡Mira que es mentiroso el apócrifo!

Está contento el Alonso , nadie les ve, aunque mi padre anda  temeroso de que algo pueda pasar. Así se lo comentan a su amo y compañero. ¡Para qué queremos más!. Él entonces empieza su perorata de esto y aquello y lo que ya todos sabemos porque se lo hemos ído más de una vez . ¡Hasta se quiere hacer un tatuaje en el brazo,- ¡con lo que duele!- donde ponga CABALLERO DESAMORADO

Eso de desamorado, mirad por donde, sí me gusta. Lo que no me hace ni pizca de gracia es que llama a mi madre Teresa, fea. Eso no se lo consiento.


Otra vez el Alonso deformando la realidad . ¡No tiene remedio! Ahora no ve gigantes, ahora ve un castillo, donde hay una venta. Por más que se empeña mi padre por volverle cuerdo, no hay forma. Él siempre ve lo que en realidad quiere ver, no lo que de verdad es. En esto no cambia y otra vez, vuelta la burra al trigo. Ahora, eso sí, como caballero desamorado que es, sigue con sus monsergas de salvar a las chicas que él imaginan están en peligro. ¡Menudas son ellas! Si lo sabré yo. No necesitan a nadie que las defienda, ellas solas lo saben hacer y muy bien. No es de extrañar que los hombres que encuentran en el camino no entiendan nada de nada. Yo tampoco y eso que ya le conozco de algunos años. 

Total que llegan a la venta, porque venta es y nada de castillo y allí entre unos desvaríos y otros, mi padre se come una olla, supongo que podrida Yo  ya la he probado con algunos de los que me leéis,  en una mañana fría de invierno en Burgos, y qué rica que está. Lo acompañan con un conejo asado, regado con vino de Yepes. Como siempre el que más y mejor come y bebe es mi padre. ¡No sé como luego puede dormir tan bien!

Mira por donde aparece la moza gallega, llorosa, pidiendo dinero. El Alonso la quiere salvar a toda costa, ¡faltaría plus! y regalarle no sólo lo que pide si no mucho más. Este hombre es que no tiene cabeza, luego dicen de mi. ¡Menos mal que mi padre es listo y sabe lo que tiene que hacer para manejar todo este disparate.

En fin, que leo al Avellaneda, pero no con mucho entusiasmo. ¡Todo hay que decirlo !

Choque de manos

El Sanchico

domingo, octubre 12, 2014

PARA JUAN CARLOS E IRENE




Hace ya un mes, Juan Carlos e Irene se casaron en Pardilla. Su madre me había pedido en días anteriores un escrito para ellos. Así lo hice y aquí lo dejo.


El nombre es arquetipo de la cosa, en las letras de rosa, está la rosa y todo el Nilo en la palabra Nilo

Jorge Luis Borges


En la palabra AMOR, caben todos los sueños y sus ensueños reflejados en tan sólo una mirada; junto a sus versátiles contradicciones donde la dicha y la pena, alegría y tristeza, en alternancia con un fuego que hiela y al instante quema, caminan por lugares donde se respira una esplendorosa primavera, porque la palabra AMOR, tiene como esencia la palabra VIDA.


Lo que nunca podrá contener la palabra AMOR, es la palabra olvido.

Durante un tiempo la palabra AMOR, cobijó a la rosa roja de San Jordi y por unos cuantos años viajó de Barcelona a Madrid, quizá por eso la amada pintaba unos hermosos cielos azules en recuerdo de un mar Mediterráneo, aunque bien pudiera ser que en ellos, rememorase la transparencia y claridad de un pueblo de Castilla.

La palabra AMOR de Juan Carlos se llena con la palabra Irene y en la palabra AMOR de Irene, es el nombre de Juan Carlos el que se apodera de toda su existencia.

La palabra AMOR de Juan Carlos y de Irene, de ella y de él, va creciendo y agrandándose junto con la palabra Pardilla, quedando grabada su historia en este 12 de septiembre de 2014, donde todos los aquí presentes queremos compartir vuestra dicha.

Felicidades a los dos.

Luz del Olmo

jueves, octubre 09, 2014

EL SANCHCIO SIGUE LEYENDO AL AVELLANEDA


Hola coleguis:

Qué queréis que os diga, pues que me está costando leer este Quijote apócrifo, me he aprendido la palabreja, su prosa ( que enterado estoy ya) me parece más pesada, más plomo, como esos amigos que tengo que no dejan de dar la brasa una y otra vez. En fin, vamos a lo que vamos. Lo intento  en este capítulo III.

Dice el tal Avellaneda que llaman a la puerta del Alonso el cura y los tres alcaldes ¿ De dónde han salido estos últimos?  Mi padre que andaba durmiendo, seguro que roncando,  tuvo que abrirles y ni cortos ni perezosos se plantan en la cama del tal  Álvaro Tarfe para contarle chismes del Alonso. Un cotilla este cura,  se parece a la Dolores de la telenovela que mi madre ve todas las tardes y no le toques el mando, ¡vaya bronca que lía si lo haces!  Y mira por donde ya con el Alonso  y mi padre delante, sale a relucir  la ciudad de Zaragoza. ¡Qué no, que ni mi padre ni D. Quijote quieren ir a esta ciudad! Pero mucho me temo que al final tendrán que pasar por el aro.

Mi viejo siempre diligente con esto del comer, ya les ha puesto la mesa y con lo glotón que es, se acuerda de un tío suyo, que no lo había oído nombrar, llamado  Diego Alonso. En fin, que comen y  salen todos a caballo hablando de caballos. Recorren un trecho juntos y luego se despiden. El cura vuelve con el Alonso y mi padre a Argamansilla. ¡ No sabía que vivíamos en este pueblo! 


El Alonso , como siempre, enredando a mi padre que sigue siendo su criado y de gratis, que de sueños todos los que quieras, pero de pasta, pasta de verdad, nada de nada. Así luego mi madre tiene que limpiar tantas casas...
 

D. Quijote se mantiene en  sus delirios y quiere olvidar a la Dulcinea. Ja. Ja.Ja.  Yo es que me parto y por supuesto irán a Zaragoza y desde allí hasta Madrid  para conocer al Rey  de Españal ¿ Se habrá enterado el Alonso que ya no es el Juan Carlos y que nos lo han cambiando por el Felipe VI?  Y ¡hala!  otra vez  a imaginar tonterías, una detrás de otra, que es gratis. Cuando mi padre ve las armas antiguas que quiere utilizar para este viaje, dice tal sarta de palabras que no le entiendo ná.  

Y así continúan  probándose esas armas de los tiempos que me han obligado a estudiar en el Insti y que nunca los aprendí, porque me pillaban muy lejos; jugando a ser caballeros  que si los llego a ver en vivo y en directo, me doblo de la risa y creo que es un videojuego que tengo descargado en la table, que por algún  hechizo del mago Alisolán,  sí coleguis, ese que   habla  por estos sitios de Internet, con la tal  Abejita de la Vega, sobre el Quijote  que ahora estamos leyendo,  pues como decía, que  ese mago moruno, lo ha hecho realidad. 

Con tanto hierro, se atascan y  lo pasan mal, claro que mi padre, que  en el fondo es un iluso, casi más que el Alonso,  se  lo cree todo. En eso me parezco un poco a él, porque he de deciros que yo también soy un poco pardillo, eso al menos me dicen mis coleguis.

Al final el Alonso le da de comer a mi padre que es lo que verdaderamente le importa.

 Choque de manos

El Sanchico


lunes, octubre 06, 2014

EL OTOÑO DE PARDILLA

Ayer, 5 de septiembre, el cielo  en Pardilla, lucía así

Y por el Camino del Lomo, encontré los colores del otoño en el recorrer de sus viñas. 





miércoles, octubre 01, 2014

EL SANCHICO LEE AL AVELLANEDA


Hola coleguis. Aquí me tenéis de nuevo, intentando leer este Quijote que quiere parecerse al original del Cervan, pero no, a mi no me engañan.

El señor ese llamado Álvaro Tarfe que ya conocemos, ya, le quiere sonsacar al Alonso,  llamado aquí  D. Quijada, ja, ja, ja, pero  el pobre Alonso anda muy despistado, está como siempre en  sus “cosas”  de ser caballero andante  y desencantador  de princesas que lucha  contra todo lo que se le ponga por delante.  En eso no cambia no y claro ha tenido que salir a relucir su  adorada Dulcinea  que qué perra  tiene con esa mujer.....Si ya lo decía un profesor que tuve yo “ El enamorado no lo nota, pero poco a poco se vuelve idiota” Todavía me acuerdo de   lo tonto que me volví con la Vane y la otra que he olvidado el nombre.

Por ahora y en este tiempo ya no me encuentro en ese estado, pero el Alonso erre que erre con sus tontunas. Y yo creo que en este Quijote del Avellaneda el Alonso se ha vuelto más pomposo en el lenguaje, más, no sé cómo decirlo, más rimbombante, más pesao, queriendo demostrar que sabe mucho y que conoce a muchos nombres de postín. En fin,  que el Cervan lo hacia más elegante.

Mi padre, como siempre, con la barriga llena y ensartando refranes uno detrás de otro. En eso no ha cambiado y  otra vez el lío de las cartas, pero lo que ya dice de la Aldonza Lorenzo, no me cuadra nada, de nada. En este Quijote a mi padre le han puesto más guarro, más zafio. Ese no es mi padre.

Y el Álvaro Tarfe pasándose a lo grande con los dos. Me recuerda un poco a los Duques, aunque todo hay que decirlo, estos tenían otro humor.

No sabía que mi abuelo se llamaba Pedro el Remendón. Mi padre nunca me habló de él y yo no lo conocí. Este Avellaneda inventa  que murió de sabañones. Nunca se habló de esto en mi casa.

Por lo que leo, ya le está liando el Alonso a mi padre y él que se dejará liar, prometiéndole el oro y el moro. Bien sabe mi padre que ni mi madre será almirante, ni mi hermana ni yo seremos infantes. No entiendo muy bien eso, infantes, son los niños ¿no? A mi padre se le ha pegado el extraño lenguaje que gasta el Alonso.

No quiero estar presente cuando se lo diga a mi madre. Los gritos se oirán en toda la Mancha- Y que le va a comprar otro asno, -como lo engatusa-  y dinero y provisiones  y una maleta  y bla, bla, bla … Menos mal que al final parece que se quedan dormidos los dos.

Yo también me voy a la cama a dormir, que  he tenido unos  días muy cansaos. Han sido la fiestas de mi pueblo y hemos burreao todo lo que hemos querido. En mi peña y con mis coleguis, lo he pasado  tremendo. No hemos parado de hacernos fotos con el móvil.

Choque de manos


El Sanchico.