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sábado, octubre 31, 2015

29 DE OCTUBRE EN VELILLA


                              

                                               Para Pedro Ojeda y María García 
                                              que les fue imposible acercarse 
                                                            hasta Velilla.




Este jueves, 29 del mes que nos ocupa, me sentí muy querida por familia, amigos y algunos antiguos alumnos. La cita era a las siete de la tarde en la biblioteca de Velilla de San Antonio.  

                                              Antes de empezar


En la mesa estuve muy bien acompañada por mi amiga Marisol Dorado. Anteriormente nos había visitado la nueva alcaldesa de Velilla, Antonia Alcázar y la concejala de cultura Josefa Gil. Estuvieron charlando un ratito con nosotras, pero una reunión de máxima importancia, les reclamaba. Me consta que así era, pues el Ayuntamiento de Velilla no pasa por los mejores momentos.




                                Marisol me arropa con su cariño


y hace  las presentaciones, para a continuación, leer el texto que Pedro me había enviado, después de comunicarme su imposibilidad de asistir al acto . 

                                   

                                PALABRAS PARA LUZ DEL OLMO



   Cuando cierro los ojos en algunas circunstancias, recuerdo cinco almendros que estaban junto a la casa de mis padres. Cuando intuían la primavera, explotaban en blanco y al pasar junto a ellos todo olía a ese olor de la flor de almendro que para mí solo es comparable a la intensidad con la que se recuerda el primer beso o la caricia que te deja a primera hora de la mañana la persona amada y que te acompaña el resto del día.



   Hoy me hubiera gustado mucho estar junto a Luz del Olmo en Velilla de San Antonio como estuve cuando presentó su novela en Pardilla y comprendí mejor que nunca tanto a la autora como a su libro.




    Luz del Olmo es como la veis aquí y como la conocéis, una persona entusiasta y constante que es capaz de poner en pie la historia de su pueblo a partir de una emoción como también es capaz de embarcarse en empeños personales a los que envuelve siempre de cariño y lucidez. No tiene doblez. Entre otras cosas, porque no la necesita.

   En La fuente de los pájaros, Luz del Olmo construye un espacio para el recuerdo con la misma intensidad que tienen para mí aquellos almendros de mi infancia junto a los que descubrí, un día inesperado, que algunas hormigas tienen alas. En esta novela hay muchas cosas: la reconstrucción de la vida rural de la España del siglo XIX desde una pequeña localidad burgalesa casi segoviana por la que el ruido de la gran historia pasaba como en sordina porque lo urgente era el ciclo de la vida constante y repetido; también, la documentación exacta y cuidadosa de los oficios y las gentes que habitaron aquellos tiempos.




   Pero, sobre todo, lo que encontraréis en esta novela es la apasionante biografía de una mujer que quiere se dueña de su propia historia, una mujer que desde niña encuentra el motor de la voluntad que puede hacerle cambiar en un mundo en el que, en principio, tenía su destino marcado. Hay tiempos y sociedades en que los seres humanos y, sobre todo, las mujeres, nacen con las cartas dadas como si quien repartiera el juego fuera un tahúr. Salir de ese destino requiere un esfuerzo de voluntad grande y una capacidad para asumir los riesgos. Todo ello lo tiene esta niña que quiere aprender a leer porque intuye que solo aprendiendo a leer puede superar ese destino que le viene marcado. A Luz del Olmo se le nota, como es normal, su oficio y sabe que aprender a leer supone también otras cosas, como la capacidad de tomar el mando de la propia vida.

   No me queda más que recomendar la lectura de esta novela para asistir al desarrollo de esta voluntad, a la lucha por las ilusiones de una joven que arriesga mucho para que todo lo que sueña pueda hacerse realidad y que las mariposas de la fuente de los pájaros puedan seguir vivas en su estómago. Porque esa es la verdadera historia que nos toca vivir y no la que otros deciden para nosotros.



Muchas gracias,



Pedro Ojeda Escudero

                               Mariposa, mariposa blancas.....y azules

                           



Me tocó hablar a mí, y expliqué, el por qué de escribir esta novela histórica, ambientada en la segunda mitad del siglo XIX en el lugar de Pardilla ( Burgos), que relata la historia de una tía abuela, de la que nadie me había hablado. Los personajes son todos reales, a los que yo he inventado su forma de ser y comportarse, basándose en los numerosos documentos que he leído a lo largo de cuatro años, en diferentes archivos y en especial los libros de la Iglesia de Pardilla y las Actas de su Ayuntamiento. En la novela también cuento algo de lo mucho que ocurría en España por aquel entonces. 

Mercedes y Tere, encargadas de que los actos de la biblioteca salga lo mejor posible, proyectaron una serie de fotos, a las que  les puse su comentario, para así mejor introducirse en la lectura de la novela. El coloquio fue surgiendo a lo largo de la exposición fotográfica, hasta terminar con música de ambiente que había grabado Mercedes.  

Algunas de las fotos que se proyectaron:





                                 La Fuente de los pájaros en Riofresno
Pardilla a principios del siglo XX




                               Documento de la calles de Pardilla en 1863
                        El árbol del amor que tiene  su importancia en la novela.

            Casa restaurada de Pardilla, que comenzó a construirse en 1873


 Mientras los asistentes charlaban entre sí, me tocó firmar los ejemplares de La fuente de los pájaros,


                                         Firma de libros

 a la vez que ellos degustaban unos vasitos de vino traídos desde la bodega de Pardilla, ya que mi pueblo tiene denominación de origen Ribera del Duero.





  Garcias de verdad  a todas/os  por vuestro cariño y compañía. 


* Las   fotos, excepto esta última, son propiedad de Luis Miguel Díaz Dorado, que desde un principio, quiso dejar  en imágenes, este día otoñal, en el que yo tanto disfruté.


martes, octubre 27, 2015

PRESENTACIÓN DE LIBRO


BIBLIOTECA MUNICIPAL
MARÍA MOLINER
Ayuntamiento  Velilla de San Antonio


AGENDA » PRESENTACIÓN DE LIBRO
marcador Fecha Inicio Celebración: 29/10/2015
marcador Fecha Fin Celebración: 29/10/2015
marcador Tipo de Evento: ACTOS Y CONVOCATORIAS
Presentación del libro : "La fuente de los pájaros", de la autora Luz del Olmo, vecina de nuestro municipio.

"La fuente de los pájaros" narra una historia familiar que, a la vez, es la crónica de la vida rural de aquella España convulsa y revolucionaria que comienza con la decadencia del reinado de Isabel II y termina con la Restauración."

Día 29 de octubre a las 19:00 horas en la Biblioteca Municipal.

(Estaré acompañada por Pedro Ojeda Escudero, Soledad Dorado Herbón y María García como violinista)  

http://www.ayto-velilla.es/noticias.asp 






lunes, octubre 26, 2015

UN CORTO PASEO POR FLANDES (II)


  Después de visitar el Museo de Magritte y encontrar en sus lavabos un gorro blanco que me vino de maravilla para resguardarme del frío, me dirigí a callejear por el centro y así pude visitar, todo lo típico y conocido de la capital belga.




La  Grand Place, en un día gris, pero donde se adivinaba su esplendor.

El Manenken pis, que este día lo tenían disfrazado con chándal y una  table, donde la mayoría de los  turistas, no parábamos de hacer fotos. 

 
No me olvidé de ir hasta la hermana del anterior la Janneken pis,  que está en un rincón y algo escondida.

En las  numerosas tiendas de bombones, donde el chocolate  está presente  en toda clase de formas y colores,  compré una caja.
Visité  las vidrieras sin sol  de Notre Dame du Sablón. 

Me topé con más de una estatua de las muchas que lucían por la ciudad.

Divisé el gris  y el frío desde la parte alta de la ciudad 




y en la noche hice una foto al  Palacio de Justicia. 

Al día siguiente las nubes grises decidieron descargar y  no tuve más remedio que visitar el primer museo que me encontré:

El Museo de los Instrumentos musicales

Fuera llovía, pero dentro  me sentía  relajada y feliz. Allí  se encontraban todo tipo de instrumentos  utilizados a lo largo de los tiempos  de los diferentes lugares del mundo. Lo tienen muy bien organizado y con unos cascos y table pequeñita que te dan con la entrada, puedes escuchar la música de esos instrumentos que estás viendo.  Las dos horas y media que pasé allí, se me hicieron cortas.

Aquí sí me dejaban hacer fotos y el móvil fue mi  cámara. Dejo algunas de las muchas que hice.





 



 


 


 


 




Por la tarde llegó la hora de regresar a casa. El aeropuerto de Bruselas,  estaba lleno de gente y observé cómo  existe otro mundo donde los jóvenes, son los grandes protagonistas de un cambio  protagonizado por las nuevas tecnologías, que circula a gran velocidad. También me di cuenta de cómo   aceptaban resignados la hora de retraso que tuvimos en la salida del avión, tanto a la ida como a la vuelta y que ellos cogen este medio de transporte para desplazarse por Europa, como yo puedo coger el autobús o el metro .




sábado, octubre 24, 2015

UN CORTO PASEO POR FLANDES (I)


Pues como os decía, me fui con el licenciado Vidriera hasta Flandes, después de que este comprendiera que estaba curado de su mal, porque fue consciente de decir a la Corte:“¡o corte, que alargas las esperanzas de los atrevidos pretendientes, y acortas las de los virtuosos encogidos!¡Sustentas abundantemente a los truhanes desvergonzados y matas de hambre a los discretos y vergonzosos!”, comprendiendo que eso de las letras, es algo de fama muy efímera.

Yo, por mi parte, llegué a Flandes,  en la tarde noche del 12 de octubre,  después de contemplar el sol por encima de las nubes,


 con la intención de visitar el Museo del gran pintor belga René Magritte,  situado en  la  actual Bruselas.



A la mañana siguiente en trece y martes, me dirigí  a contemplar  los cuadros que allá por   el invierno de 1988,  me habían enamorado  en una exposición que hubo en la Fundación Juan March en Madrid. Desde entonces, caí rendida a la  obra  del pintor  nacido en Lessines, Bélgica, en 1898  y muerto en  Bruselas en  1967,  dejándonos  numerosas pinturas, que nos hablan de la incongruencia de  nuestros sueños y las distorsiones de la realidad. Otra exposición en Barcelona me siguió hechizando, aunque  la de Madrid, me impactó más.

Mi intención era volver a sentir todo aquel embrujó  que experimenté en años ya pasados  y comprender sus palabras:  Todo lo visible oculta algo invisible.

Esto en cierto modo me recordó a mi reciente lectura del Licenciado Vidriera: ¿Qué opacidad guarda  la transparencia de Tomás Rueda?  Los sesudos lectores y escritores de La Acequia, ya me lo estaban desmenuzando. Confieso que fue mi último pensamiento para este personaje cervantino,  porque ya  en los tres niveles o pisos que cuenta el museo,


me introduje  tanto en sus  sugerentes pinturas,  tan divertidas, como distorsionantes y  reflexivas,  junto con sus frases en francés que, más o menos podía traducir, para transportarme a otros  lugares recónditos de la mente y sus juegos de espejos que, en colores y formas, me llevaban en continua actividad mental,  al igual que lo hacen los sueños  mientras dormimos.
 Una pequeña muestra de las obras  de Magritte vistas en el museo fueron:





                                           El espejo falso


                                                 El modelo rojo



                                          El imperio de las luces II

                                          Magia negra

                                             El informador 
                                                El hijo del hombre


 Y muchas más que no dejo aquí.  Está prohibido el hacer fotos, así que estas las he tomado de Internet, donde se puede hallar prácticamente toda la obra de René Magritte.

Al llegar a la primera planta, que es la última  en visitar,  quedé algo desilusionada, porque no encontré algunas de sus pinturas  que sí había visto  en Madrid y Barcelona o  en fotos. Creo se guardan  en colecciones particulares y otros museos, repartidas por todo el mundo.

Eché en falta el ver:

La cuerda sensible

                                              Los amantes

                                                  Golconda
La tumba de los luchadores

Pregunté en mi inglés rudimentario por estas obras  y la encargada de la vigilancia me indicó, que  algunas de  ellas,  las podría encontrar en el Museo y Casa de René Magritte. Al final no lo pude ver, así que tendré que hacer otra escapada.

En la siguiente entrada os contaré el frío, la lluvia y la música que me acompañó en el rápido paseo por una parte del también llamado Flandes.