Escríbeme

olmoluz@gmail.com

domingo, noviembre 29, 2015

EL TIEMPO ALLÍ Y AQUÍ

La nieve ya ha llegado a Borisov ( Bielorrusia). Mi querida amiga Larisa me manda estas fotos cuando allí ya es invierno.


Y yo le mando estas otras  del sol de otoño  en Velilla de San Antonio (Madrid).




Los adelantos de la técnica también tienen sus cosas buenas. 



miércoles, noviembre 25, 2015

LOS PAZOS DE ULLOA


La Época, 27 de octubre de 1886







Para verlo mejor, pinchar en la imagen.


martes, noviembre 24, 2015

FLOR DE UN DÍA


                          (c) Luz

 Parece ser que la  flor del azafrán,  solo tiene un día para detenerse, disfrutarla y después atraparla, para recordarla y ser  utilizada como uno de los mejores condimentos y más caros en las comidas.



miércoles, noviembre 18, 2015

EL MUDEJARILLO

                             

He disfrutado y mucho con la lectura del libro El Mudejarillo, donde José Jímenez Lozano, escribe  sobre la vida de San Juan de la Cruz, con una prosa ágil y bien construida, llena de sustantivos, adjetivos y verbos, que va enumerando en algunos de sus cortos cincuenta y seis  capítulos que componen este libro, para dejarnos constancia de la personalidad física y sobre todo psicológica y espiritual del frailecillo, -nacido en Fontiveros, Ávila, en  1542 y muerto en Úbeda, Jaén, en 1591- que fue pasando por diversos lugares de la geografía española como Árevalo, Medina del Campo,  Salamanca,  Duruelo, Toledo, Granada, Segovia………  llevándonos a convivir con su madre Catalina que busca espárragos y berros en primavera, su hermano Francisco, su cuñada, Ana, sus sobrinos, el señor Ahmed, el del agua, Juan González el candilero, el de las sombras, Juan Perea, el sombrerero, el maestro de niños, Pero Sánchez...

Su amistad con Santa Teresa, la que no para de ir de aquí para allá, pero que cree firmemente en su sabiduría y así se lo trasmite a sus monjas descalzas. La atención y cuidado a  las personas que más sufrían, allí en Medina, en el hospital de bubas. La convivencia con los frailes amigos y la incomprensión de los otros religiosos a los que no les gusta su forma de pensar, de sentir, ni sus escritos que cuentan historias de pastores y tórtolas que se miran en el agua porque están solas y de alondras que se escuchan en la mañana. Después llega la noche, la noche oscura, la cárcel y su fuga y ni rastro de nada y todo el silencio que siempre le acompañó, en su sencillez, mientras leía y escribía, porque lo suyo era aprender, no sólo latín, sino también las bellas palabras del castellano, para dejarnos, los más hermosos versos que se han escrito en nuestra lengua.

Al leer el primer capítulo, titulado La visita, he recordado un documento que se puede encontrar en Internet titulado: Una visita pastoral  a la diócesis de Segovia, durante los años de 1446 y 1447, escrito por Bonifacio Bartolomé Herrero, tomando como fuente, el Archivo de la Catedral de Segovia. Códices y Manuscritos B-304-bis, donde se pueden leer estas visitas pastorales que el obispo de las diócesis solía  hacer. En los documentos se muestra claramente lo escrito por José Jiménez Lozano y mucho más, porque se aprecia con toda claridad, como funcionaba la Iglesia en aquellos años,cuando la sociedad estaba tan mediatizada por lo religioso.

Dejo una pequeña muestra de algunos pueblos de Segovia

 Los clérigos también ofrecían una imagen negativa en cuanto a la administración de los sacramentos a sus feligreses. Son muchos los casos que aparecen  de criaturas muertas sin haber recibido el bautismo, como en Duruelo, donde el “clérigo Fernand Sánches cura permitió e mandó enterrar una criatura que fallesció sin babtismo por su culpa  en el ciminterio la qual  fue enterrada  primero fuera del ciminterio e la fiso sacar e traer al ciminterio”.

Santa María de Arevalio. Fallo que vendieron un libro por quinientos maravedíes e diría se que valía mil, esto quedó del saber, e vendio se  para faser la iglesia que era derribada e otras cosas que se vendieron della.

El obispo por esos años de mediados del siglo XV, también visitó Pardilla y esto fue lo que dejó escrito:

Pardilla. Non fallé al cura. Fallé que el provisor avía dado carta de edicto e por tanto no fise otro po casso, di licencia entretanto al capellán que sirviesse examinado por mí mandándole que festa cierto tiempo seguiere por licencia del provisor.

En el pueblo de Pecharromán. “El altar mayor mucho susio, las sábanas desordenadas…la vestimenta mal cogidas como quien va de camino e el arca del tesoro abierta por mal recaudo”.

Las Cuevas de Provanco “El cura mancipado o el capellán difamado con una casada que le tomaron en casa de noche conella a puerta cerrada pero no le fallaron delinquiendo….”

Y así continúa enumerando el estado que encontraba el visitador, tanto de la iglesia, como de sus clérigos, capellanes  y feligreses  de los 347 pueblos que en aquellos años se visitaron, siendo Cardenal de Segovia Juan Cervantes.


miércoles, noviembre 11, 2015

BUSCANDO "EL MUDEJARILLO"


Comencé a buscarlo el viernes de la semana pasada, no, de la anterior. Me encontraba en Madrid y fui a la Casa del libro que hay en Goya.

No, no lo tenemos, pero se lo podemos encargar. En nuestra casa de Gran Vía sí se encuentra.

Gracias, ya lo buscaré.

Me acerqué al Corte Inglés.

Lo tenemos descatalogado.

Gracias.

Ya no era hora de ir a la Gran Vía y una amiga con la que iba, me comentó: Quizás lo tengan en las bibliotecas.

Pensé que al día siguiente nos acercaríamos a tierras burgalesas. La biblioteca de Aranda, es una de las más completas e interesantes que he encontrado. Pensé hallarlo allí.

                                  Biblioteca de Aranda de Duero

No tuve suerte. Tenían una  gran cantidad de libros de Jiménez Lozano, pero El Mudejarillo no estaba.

El miércoles de la semana pasada, fue un día de viento y agua en Burgos, pregunté  en la Librería del paseo de El Espolón, que era la única abierta en las horas de la comida.

                                    El paseo de El Espolón
                                           

¿Tendrían El Mudejarillo? de ….

Jiménez Lozano. No, no lo tenemos.

Viernes por la mañana en Segovia. Visitas a Archivos. Recuerdo El Mudejarillo y voy por la calle peatonal.



Casi todo cerrado,  otra vez me había pillado  la hora de comer. Se me pasa la mañana haciendo otras cosas y cuando voy a buscar el libro que no encuentro, no puedo comprobar si  me está esperando  en esta  librería de tan digno nombre. 

 

 Busco la librería Antares que he visto en uno de los blogs que frecuento y cuyo nombre tiene gratos recuerdos para mí.  En mi paseo no aparece. ¿Se hallará en otro lugar?
                                        Gracias Santos  por la foto.

Adiós al Acueducto y vuelta a Madrid. 



Fin de semana largo sin poderlo buscar, me entretengo en otros quehaceres.

Ayer, martes, me acerco  a la biblioteca de Velilla


y busco los libros de Jiménez Lozano. Encuentro cuatro: 

 


Y me llevo dos para conocer la prosa de Jiménez Lozano, pero yo tengo que leer El Mudejarillo.

Recuerdo que Carmen, nuestra compañera y amiga del blog lunesgalbana, me comentó que había un ejemplar en la Biblioteca Pública de Vallecas

 Llamo a Carlos, mi amigo de la juventud con el cual sigo manteniendo la amistad y que  es el director de esta biblioteca.

Sí, El Mudejarillo lo tenemos aquí. Ya sabes que tiene un buen fondo. 

Mañana nos vemos.

Por fin, tengo el libro de Jiménez Lozano en mis manos y  puedo empezar a leer:

                 La visita

Había entrado en el pueblo sobre una mula engualdrapada  y montura de seda azul, envuelto en su capa negra sobre la roja vestidura, ya guantes rojos, sombrero rojo; abriéndose camino con su cortejo de clérigos-...........

Después de mi peregrinaje de unas semanas en busca de El Mudejarillo, ahora tengo en casa, cinco libros escritos por el autor abulense nacido en Langa en 1930, subdirector del  periódico el Norte de Castila de Valladolid, Premio Castilla y León de la Letras, Premio Nacional de la Crítica de Narrativa, Premio Nacional  de las Letras Españolas y Premio Cervantes, entre otros..

Carlos se ha empeñado en prestarme además del que iba buscando, estos dos

 
 

 Y yo que tan solo conocía algo de su poesía .........

«Cielo pálido,
reluciente estrella,
queja de la alondra.
Nuevo día»
"Amaneciendo", de Elegías menores.