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jueves, abril 28, 2016

NOCHE SEGUNDA ( JOSÉ CADALSO)
















 (c) Luz 

Aún con una hora 
de noche y tinieblas
espero a Lorenzo,
mi único amigo
tan desdichado
y lúgubre como yo.

En mis caminos
por la insoportable
luz del sol:

Me creyeron muerto
¡Oh delicia si fuera verdad!
Comprobé la inconstancia
y el cansancio de un buen amigo.

Me culparon siendo inocente.
Tuve esperanza en ser ajusticiado
porque la muerte, aunque cruel,
no iba a mostrar su mueca de risa hacia mí.

Me impusieron silencio,
pero nunca acabaron
con la voz de mi mismo.

Oí la paz y el sosiego
del óbito del  reo,
y sentí el abrir de mi puerta
que me llevará a la calma
que tanto deseo.

Ahora, estoy  libre,
me han quitado
el reposo de mis cadenas
y acudo al templo
donde hallo al niño
de mi sepulturero

¡Qué desdicha y cuanta muerte
ha sucedido en mi ausencia!

Aún tengo tiempo
le quedan casi  una hora 
a las tenebrosas sombras.  

Luz del Olmo Veros











jueves, abril 21, 2016

NOCHES LÚGUBRES (JOSÉ CADALSO)

                       (c) Luz

NOCHE PRIMERA

La noche es lúgubre
tan solo iluminada
por esos relámpagos
con luz instantánea
anunciando lágrimas
donde cobijar  mi dolor.

Quiero morir
mas no he de hacerlo
sin ella.

Necesito sentirla,
tocarla, amarla
en la quietud de su tumba.

Solo no puedo;
preciso la ayuda de él.

Ya viene, lo adivino a lo lejos
en esta noche 
de estremecida oscuridad.

Noto su miedo mientras se acerca.

Por fin estamos, estoy
donde mi deseo
es mi único atisbo de vida.

La fría lápida
que tantas veces besé
con mis ígneos labios,
ha de moverse,
para volverla a ver
en forma de luz blanca.

Él no comprende
a quién espero,
por quién peno.

Es por ella, mi amada,
por la que trago ( y tragamos)
el fétido olor,
mientras inmundos gusanos
abrazan mi pie
a la luz de un farol.

Su belleza ¿dónde está?
¿qué fue de aquella vida,
ahora trocada en muerte?

Va llegando el día
y yo sigo en sombras
que insistentes me arropan
en el culmen de su negrura.

He de volver, amada mía,
ahora que te has convertido
en fétidos huesos,
para llevarte a mi casa
y allí, después del fuego,
seremos cenizas los dos.

Luz del Olmo Veros

MI ENTRADA NÚMERO MIL

                        (c) Luz

                                       
  Dientes de león.
  El antes y el después,
  crecen unidos.  



 Pedro Ojeda me enseñó el nombre 
Mª Ángeles  Merino lo rescató de mi olvido.                                   

martes, abril 12, 2016

NOCHES LÚGUBRES



José Cadalso  y Vázquez de Andrade , nace en Cádiz un 8 de octubre de 1741 y muere un 26 de febrero de 1782 en San Roque (Cádiz) . Fue un militar español muerto en combate  y el autor de Noches lúgubres, imitando el estilo de las que escribió  en inglés el doctor Young.

Siete años después de su muerte, el Correo de Madrid, un miércoles  16  de diciembre de 1789, publica NOCHE PRIMERA.

Su NOCHE SEGUNDA , se publica el sábado  26 de diciembre de ese mismo año de 1789.

El miércoles 30 de diciembre de 1789,  se publica LA CONCLUSIÓN, de esta NOCHE SEGUNDA.

 Y  el  miércoles 6 de enero  del año 1790, publica su NOCHE TERCERA.





Aquí os dejo la primera y última página, de las TRES NOCHES

El enlace donde lo podéis encontrar es este



domingo, abril 10, 2016

HACE UNA SEMANA


Hace algo más de una semana María me mandó estas fotos, cuando la nieve quiso visitar Pardilla,pero en realidad no sé su autor o autora.
De todas formas, felicidades  por estas bellas imágenes de mi pueblo natal que hoy quiero compartir con todos vosotros.

 

jueves, abril 07, 2016

ANDARÁS PERDIDO POR EL MUNDO (FINAL)



Yo conocí a la Yoli, a pesar de sus faltas de asistencia a clase.

En los años 80, La Sociedad Sexológica de Madrid, puso en marcha un programa pionero de educación sexual en los colegios de Coslada para chicas y chicos de 7º y 8º de EGB que dicho sea de paso, les encantaba. Los profesores que también éramos psicólogos y monitores en educación sexual, les explicábamos los genitales tanto masculinos como femeninos en diapositivas reales obviando los dibujos y les decíamos que era una parte más de nuestro cuerpo y así se debía tomar, transmitiéndoles la normalidad al ver un pene o una vulva. Les hablábamos de la masturbación y el coito sin ningún tipo de tapujos y con toda su objetividad, dejando aparte cualquier tipo de ideología. Como el programa constataba de nueve clases también les enseñábamos los métodos anticonceptivos que existían en el mercado, eso nos llevaba a hablarles de los embarazos no deseados y de forma tangencial al aborto e incluíamos también lo que era un embarazo y un parto. Pero las clases no olvidaban la parte emocional de la adolescencia y pubertad para que fueran conscientes de lo que les estaba pasando en su cuerpo tanto a nivel físico como psicológico y de comportamiento, explicándoles el enamoramiento y el amor y las diferentes formas de amar, haciendo hincapié en el hecho  de que si todos somos distintos, también nuestros amores pueden serlo y todos  merecen nuestro respeto.

La Yoli un día desapareció y después nos enteramos que había dejado el colegio público para seguir sus estudios en uno de monjas. Algo se habló en las clases, refiriéndose a su forma de ser,  un poco casquivana, como consecuencia de  no haber conocido a su padre. La verdad es que no volví a saber de ella hasta leer un cuento del escritor burgalés Óscar Esquivias titulado EL MISTERIO DE LA ENCARNACIÓN y ha sido entonces cuando la he recordado. 

Con el pasar de los años me pregunto: dónde andarán aquellos alumnos y alumnas que un día dejé por aquellos mundos de su adolescencia y mi madurez?


En la más bella de las melodías que soñó el músico que no quiso ser médico,Berlioz, puede encontrarse, lo más oscuro  del ser humano, para formar un poema que Coleridge tituló EL ARPA EÓLICA, pero que a pesar de su belleza, no alcanzó lo sublime de Kubla Khan que se introdujo en el sueño del propio poeta y que después contó Jorge Luis Borges en su relato “El sueño de Coleridge”, pero yo prefiero, en esto de los sueños y los cuentos de mi amado Borges, "La flor de Coleridge". 

-Pero este cuento y los que han pasado ¿no tratan de música? ¿ Por qué  tú lo llevas a la poesía?

- A estas alturas del libro no te has enterado que ambas, poesía y música, son hermanas?
  
Luz del Olmo  Veros 

(Gracias Óscar por todos estos cuentos que me han incitado a escribir. Ha sido un placer leerte)


lunes, abril 04, 2016

REFUGIADOS



Vienen de lejos
huyendo de la muerte
Son refugiados.

Puedes mirarlos
sus ojos de lluvia gris
se llenan de agua.

Muerte de niños
Deriva de inocentes.
¿Lo dejo estar?

Cierran fronteras
sufren el frío y el barro
nadie los quiere.

¿Es esto humano?
¿Por qué la rica Europa
mira a otro lado?

Rescatan vidas
del mar azul sin hielo
los voluntarios.

¿Cuántos salieron
con y sin esperanza
de aquel infierno?

¿Cuántos llegaron
al paraíso de arena
sin sus familias?

Nuestros problemas
nos angustian nos agobian
y no son de ellos.

Flores de almendro
primavera de marzo
¡Mira sus huellas!


Luz del Olmo Veros


domingo, abril 03, 2016

EN SÍ MISMO

Escondido en sí mismo, miró el mundo desde lejos y quizás percibió en toda su amplitud, agresividad y competencia.

Se quedó sin salir y  no quiso coger la seductora y afectuosa mano que lo llamaba y más de una vez lo acarició con ternura, calor y suavidad.

Su respuesta fue frialdad y distanciamiento.

Y ese mundo en el cual no quiso entrar, empezó a investigar ¿por qué?

Nacieron miles de teorías por causa, a veces, del narcisismo del propio investigador. Otras fue un interés muy particular que un día le llegó a aquel que quiso saber. La mayoría de las veces, simplemente ocurrió. Era atractivo y sugerente el tema:

“ No preocuparse de los otros, quedándose solo viviendo para sí”

Los más cercanos, impotentes e indefensos lloraron su incomunicación. Lo aceptaron como era y mantuvieron la esperanza en los estudiosos del tema y ante todo en ellos mismos, pensado que un día, al fin, lograrían pasar el muro.

Mientras tanto, el  llamado “autista”, sigue ahí, mirándonos desde lejos, sin dejarse penetrar. Sin saber qué ocurre dentro, porque él nunca lo dijo.

Quizás, ese trocito de “autismo”, al que todos nos abrazamos, ocupen en él o ella, un lugar más amplio que en el resto de los demás hombres a quiénes llamamos “normales”.

Luz del Olmo Veros