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martes, octubre 17, 2017

(c) Foto Javier Vaquero Rodríguez

                                             En el enebro 
                              El sol se desvanece.
                              Siento su adiós.

(c) Luz del Olmo

jueves, octubre 05, 2017

MARÍA DE ZAYAS Y SOTOMAYOR





Si Faetón por atrevido


llegó a la región del Sol,


aunque muera despeñado


he de seguir a Faetón.


Si os preciáis de ser cruel,


advertid que es el rigor


muy impropio a una deidad


pues merece adoración.


La culpa de ser tan linda


disculpa mi pretensión


que nadie puede miraros


sin quedar loco de amor.


Perdido estoy y contento


de ver, señora, que son


esos rayos que me abrasan


causa de mi perdición.


Culpa fuera no serviros,


pues ya nacimos los dos


vos para ser dueño mío


y para adoraros yo.
                                            La industria vence desdenes
Mariana de Carvajal y Saavedra


 
Como ando un poco liada con unas cosas y  otras, la verdad es que no tengo mucho tiempo para leer con sosiego  las novelas Amorosas y ejemplares de Doña María de Zayas y Sotomayor, autora de este mes para  el club de lectura de La Acequia.

Recuerdo haber intentado leer El prevenido engañado y me pareció bastante espeso. En estos momentos, no soy capaz de meterme en los escritos de doña María.

Por no faltar a la cita, he hecho una breve consulta por Internet sobre la poesía que escribe María Zayas y Sotomayor  y veo que hay bastantes páginas  que se pueden descargar en PDF . En una de ellas 

http://www.uhu.es/revista.etiopicas/num/07/art_7_6.pdf, 

 Benito Quintana  de la University of Hawaii at Mānoa dice   de su poesía  que " .. ..a pesar de que ésta no es de una calidad estilística particularmente memorable, los paisajes poéticos intercalados en las obras narrativas de los Desengaños amorosos cobran relevancia cuando se analizan  narratológicamente  y se presta especial atención  a la focalización de los personajes. .......no son una adición caprichosa  sino que cumplen una función que enriquece el texto ..."



No todos están de acuerdo en su calidad estilística, porque para otros como  el historiador y crítico literario José Luis Alborg: " Doña María de Zayas maneja también  el verso con notable habilidad y a la menor ocasión, interrumpe el relato para dejar constancia  de su  afición poética; con demasiada frecuencia, probablemente" - añade- y resalta  lo que escribe PfandI, muy poco amante de doña María, " Las canciones de amores, de galanteos, de  celos y de quejas no acaban nunca" . 

La edición que yo tengo en papel  se titula Entre la rueca y la pluma. Novela de mujeres en el Barroco, escrita por  Evangelina Rodríguez Cuadros y Marta Haro Cortés, en Biblioteca Nueva,  del año 1999. La acompañan en el libro Leonor de Meneses y Mariana de Carvajal, donde compruebo que  las dos autoras también introducen   poesía en sus  novelas. 

Este libro lo guardo con mucho cariño  pues me lo regalaron la féminas de la biblioteca de Mejorada del Campo,  por mi colaboración  en el día de la Mujer trabajadora. 

Es curioso como Alborg en su célebre Historia de la Literatura Española, le dedica 6 páginas a  la novelista madrileña y sin embargo he visto como manuales de la novela española, publicados con fecha un poco más reciente, se olvidan de ella.





sábado, septiembre 30, 2017

QUE VIENE LENTO EL OTOÑO


                       (c) Luz

 Sueño escuchar a   Schubert
y recuerdo al despertar 
que viene lento el otoño. 

¿Mostrará  la lluvia  brisa
 para formar en la luz 
el color de la memoria?

Están pasando las horas
del verano que se fue 
 y que aún retiene, el tiempo.

 Respiro en compañía
o camino solitaria 
en los riscos sin el sol.

Deseo llegar a estar 
en nubes de polvo gris
con una rosa de mayo.

Sin tenerlo que buscar
yo descubro porque sí
 a este otoño que no viene.

(c)Luz del Olmo Veros 

 



miércoles, agosto 02, 2017

PASABAN LAS ESTACIONES



                                                                               Lago di Garda
                                                                                        ITALIA
                                                                                Verano de 1988

En el aire había 
aire de nostalgia.

Sumergiendo penas
enredaba al agua
el aojado verde 
de la noche oscura. 

Deshaciendo  al alba
afloró la vida
enhebrando al lago
despistadas luces.

Era la belleza 
un pergamino azul
bajando de los valles.

Se entrelazaron
agua y sol de Italia 
diluyendo en gotas 
el color del cristal. 

Luz del Olmo Veros 

     * Del libro Pasaban las estaciones, al ritmo de los pájaros                                                                          

viernes, julio 07, 2017

UN PASEO POR EL NORTE

Por Oyambre, amanece perezoso el sol

Entre montañas y pueblos de Asturias, encontramos el claroscuro 


Vimos una de las últimas cabinas que aún deben existir por los valles del Pas

Un trozo de la  calzada romana que se transita por el norte, lo paseamos por Pie de Concha



Los Picos de Europa, como siempre, impresionantes.

Leí y me mojé con el Hombre pez, en Liérganes

Maravillosas y grandes hortensias por todas partes


 Siempre nos acompaño el mar Cantábrico




Camino de Oviedo pasamos por la nublada Ribadesella

Y en la capital de asturiana , como debía de ser, la lluvia


Nunca perdimos las suaves montañas de Oyambre


 Sin faltar a la  cita con el pueblo turístico de Potes


Para terminar viendo el pueblo burgalés lleno de historia, de Poza de la Sal.
 







jueves, junio 15, 2017

POEMAS DE OTROS DÍAS

                               (c) Luz


MAR 

Voy hacia ti como en un sueño,
con sed anónima de blanca plenitud.
Penetro en el hondo de tus montes,
sumergida en la densa claridad.

Soy luz, sirena y ave
abandonada  a tu brillante espacio
y en el eterno aroma de la vida,
los dioses me conceden libertad.

No hay nada semejante al infinito,
solo tú, lo puedes reflejar. 

(c) Luz del Olmo Veros 


FELICES VACACIONES 



viernes, junio 09, 2017

POEMAS DE OTROS DÍAS

                                   (c) Luz
No puede durar eternamente
esa oscuridad que almacena la noche.
Hojas perdidas, cambiando formas,
volverán a posarse en lo inmutable.

Él, buscador y caminante inagotado,
recorrerá paso a paso, la nada del desierto.

Creerá ver: borbotones de espuma 
penetrando en puntos luminosos.
Esferas saltando en los oasis.
Trozos del espejo que un día fue virgen.
Secos surcos conduciendo a alguna parte.
Diminutos astros entablando realidades.

Cogerá cada letra dispersa.
Amasará en su mente una hogaza.
Tenderá, sin saberlo, el haz incontenible 
y creerá, haber disuelto para siempre,
todo el mar que agita,
su prolongada noche. 

Luz del Olmo Veros 

martes, mayo 16, 2017

BRILLANTE- Luis Ángel Lobato

(c) Foto de Regina Silveira



Pero tú estás aquí
porque siempre seguirás conmigo
y de mi INTERIOR,
nunca podrás marchar.

Ni nieve, ni estaño
ni trenes que atraviesen
los últimos rincones
de los cables donde anidan mis fibras,
podrán quedar sordos
ante los gritos
que van formando
los últimos atardeceres
de los ya extinguidos versos.

La nausea que nos separa
me ha dejado aislado, sin ella,
a la que solo podré
soñar en una irrealidad
donde aún guardo, 
el perfume de su existencia.

El azul, ese azul de nube y cuerda
se ha convertido en añil
para dejarme la alarma
de una angustia,
mientras busco
en el último grito,
lo brillante de una oquedad.

(c) Luz del Olmo Veros 

miércoles, mayo 10, 2017

BRILLANTE- Luis Ángel Lobato





Ahora
suena el teléfono
Luis Ángel Lobato.


No te puedo olvidar
ni tan siquiera
cuando miro el humeante
y polvoriento asfalto
del medio día.

Mi mirada y esperanza
se dirigen a ese teléfono
porque es ahí,
donde más siento
la afonía de tu ausencia.

No puedo despertarme
del sueño de sombras opacas
-obsesión, de mi propio existir-

Confluencia de arroyos
en la desesperación
de otros iguales a mí.

Y no sonrías.

También por la puerta
de tu habitación
se están infiltrando caminos
con diferentes tonalidades
donde puede que ya no viva
ese azul
que tanto fue nuestro.


(c) Luz del Olmo Veros

lunes, mayo 08, 2017

BRILLANTE - Luis Ángel Lobato



René Magritte. La corde sensible 1960
                                          
                                            aquel hilo azul que rompiste
                                               Luis Ángel Lobato


Aquel hilo azul que rompiste
en el cristal de un paisaje
donde  va flotando una nube
sin poder unir los destellos
de esa brecha tan sutil.

Aquel hilo azul
de los martes en invierno,
quién sabe si de viento  y agua
porque ese color tan frío
no solo lo  sustenta el cielo
para prestárselo al mar.

Este color azul
de lo  nuestro y también de otros
amantes ciegos sin barco
en las vidas del wolfranio
va rompiendo armonías
desacredita al sueño
y da un final a la noche.

Noche de ciudades encuadradas
donde se desliza la lluvia
por  ventanas  entreabiertas 
en las lunas incapaces
de encontrarse en su retorno.

Azul, azul, límite de lo improbable
en los  cuadros de  Magritte.

Luz del Olmo Veros

viernes, mayo 05, 2017

BRILLANTE-Luis Ángel Lobato

Habitaciones junto al mar, 1955, de Eduarw Hopper
  


Ahora
                                llueve dorado como un sueño
                 cuando tú no estás.

                                                                 Luis Ángel Lobato.

Miro al mar,
intentando absorber
en sus brillos inquietos,
tu ausencia.

Permaneces en mi piel
que duplica el humo de los ensueños.
¿ Dónde te hallas?

Es la inmensidad del océano
que tanto nos separa
la que responde :

Siempre , siempre, el TODO
navega, en una solitaria NADA.

(c) Luz del Olmo Veros 

miércoles, abril 26, 2017

MEDIA VIDA- CARE SANTOS (III)


                                                 1981


Al llegar a 1981, cuando la famosa boda de Lady Di y el príncipe Carlos, Lucía ya estaba casada y con dos hijos pequeños, nacidos en los años de la transición de 1975 y 1976 . Atrás quedaron aquellos seis años de internado en un colegio del centro de Madrid.

La niña pobre que vivía con las descendientes de médicos, alcaldes, farmacéuticos, ricos propietarios, algún ministro franquista y familias de un cierto abolengo, tiene que decir que nunca sufrió ningún tipo de humillación por parte de sus compañeras.  Milagritos, Julita, Manuela, Sonsoles, Conchita.... siempre la consideraron como una más y eso que ella se empeñaba en recordarlas su origen humilde, cuando las amigas hablaban con desdén de la clase baja y trabajadora.

Sabe de alguna que con el tiempo estuvo a la cabeza de las manifestaciones antifranquistas, cuando sus amigas de antaño, andaban por la universidad y Lucía intentaba sobrevivir en la juventud que le había tocado vivir, porque tuvo que ponerse a trabajar, e intentó sacarse la carrera de Magisterio que se impartía por los finales de los 60, donde ya Madrid era un hervidero de oposición a la dictadura, aportando  su pequeño granito de arena.

En los años 70 y ya con la dictadura y el dictador moribundos, Lucía trabajó en varias empresas y pudo participar en aquellas huelgas de brazos caídos, dirigidas por militantes de CCOO y el Partido Comunista, principalmente, para después ya en la fecha de 1981, estar dispuestos a dar el salto y formar parte del primer gobierno socialista después de nuestra guerra civil.

Es en estas fechas de 1981, cuando Lucía decide retomar sus estudios para sacarse la carrera de Psicología. No era fácil, pero se encontró con otros y otras estudiantes tardías que como ella, respiraban el aire de libertad que se iba extendiendo, poco a poco por toda España, teniendo en Madrid, tal empuje , que ya era imposible pararlo.

Lucía nunca se reunió con sus compañeras de internado.Cada una siguió su camino y no volvió a saber de ellas. Sí recordó a Cristina García Rodero, cuando vio sus extraordinarios retratos o a Carmen Tagle y a sus hermanas, cuando esta fue asesinada por la ETA, siendo Fiscal General del Estado.

Lucía tiene que apuntar que las monjas de sus primeros años le dejaron una buena formación, una mala educación para enfrentarse al mundo, un deseo de seguir aprendiendo y conociendo y una conciencia de clase que nunca le ha abandonado.

Al leer el libro “Media Vida” le han venido los recuerdos que nunca olvidó de su infancia, adolescencia y juventud.

Las experiencias de Lucía en el internado fueron algo parecidas, a las que relata Care Santos, aunque sospecha que la autora, novela demasiado, es su opinión,  con el episodio de Julia y su hermano, y que se deja en el tintero muchas cosas y causas de aquellos años de tanto cambio que tuvimos en los años de la  transición, para llegar a un final inverosímil, como  muy bien nos apunta nuestra amiga Carme Ugarte García.

Como he dicho ya por ahí, me esperaba más de un premio Nadal. Su acierto, creo que está en mostrarnos esa mala o nula educación sexual de aquellos años que poco a poco se fue, en parte, subsanado, su fácil lectura y el interés que suscita.

Luz y cía del Olmo Veros






martes, abril 11, 2017

POEMAS DE OTROS DÍAS



Tantos días rutinarios,
que se fueron desde aquellos otros:
envolventes, insolentes.

Vasos llenos, aires verdes,
golondrinas blancas del verano azul.

Vida siempre, nunca muerte.

Ellos están conmigo.

¿Los has olvidado tú?


(c) Luz del Olmo Veros 

miércoles, abril 05, 2017

MEDIA VIDA-CARE SANTOS (II)

 


                                                             LAS INTERNITAS

Al poco de la despedida, la niña de diez años, llamémosla Lucía, quedó perdida en aquel laberinto de amplitud cerrada, donde las puertas grandes, los techos altos y los pasillos infinitos la rodeaban, y ella, intuyó que debería de tomar una serie de decisiones, sin saber por donde empezar.

La maleta que le había acompañado en su viaje, desapareció junto con la madre Mª Antonia,  no sin antes indicarle:
  • Y ahora , vete al comedor que tus otras compañeras ya estarán cenando.
Lucía intentó cumplir la orden pero ¿dónde se hallaba ese comedor? Decidió subir unos tramos de escaleras rectas e iguales, nada parecidas a las de su casa, para continuar por el pasillo que a ella se le antojó muy, muy, largo. Cuando llegaba a la mitad del mismo, otra monja salida de no sabía donde, la increpó:

-Y tú, ¿ qué haces aquí? Hace rato que a las internas se les ha servido el postre.

Lucía, cohibida, no supo qué contestar y al poco oyó un ruido de platos y cubiertos que provenía de una puerta abierta. Llegó hasta ella y entró:

Niñas de todas las edades comían en mesas de cuatro en cuatro en una sala tan amplía, que nunca había imaginado,  pudiese existir.

Después de sentarla en una silla libre, le trajeron en un plato, una manzana. Las otras niñas  apenas la miraron,  se ocupaban en pelar y trocear con cuchillo y tenedor, otras manzanas similares a la suya.

Lucía, en silencio, como el resto de sus compañeras, observó como pinchaban con el tenedor pequeño la fruta para cortar con el cuchillo,  la manzana,  y  después,  sin tocarla, la pelaban y se la comían.

En su pequeña experiencia de vida, la niña siempre  había comido  las manzanas a bocados y con frecuencia, recién cogidas del árbol, pero recordando los refranes de su padre “ allí donde fueres, haz lo que vieres”, decidió imitar a sus compañeras.

No tuvo suerte Lucía en su primer intento, la fruta salió disparada para darle a la monja en la toca que cubría su cabeza.

-¿ De dónde sales tú? ¿Quiénes  serán tus padres? ¿ De qué familia procederás?   ¡No se te ocurra ir a la capilla ni al dormitorio hasta que no aprendas a pelar esa manzana!

Mientras la pequeña, a su buen entender,  se aplicaba en no tocar la manzana con las manos, observó que otras niñas, diferentes a las compañeras que se acababan de ir, comenzaban a retirar los platos, limpiar las mesas, barrer el comedor y colocar todo lo necesario para el desayuno del día siguiente.

Después de pasar aquella su primera noche con las monjas, donde recibió todas las regañinas que no había acumulado en sus diez años de existencia, por equivocarse y llegar tarde a todos los lugares donde se suponía tendría que estar, aprendió en los días sucesivos que,  a esas niñas que hacían de criadas de ella, como antes lo fue su madre en el pueblo, las llamaban las “internitas”.

Al leer el libro Media Vida,  ha recordado las  muchas “Julias” del libro de Care Santos,  que además de limpiadoras del colegio, no podían estudiar un bachillerato, ni siquiera el elemental, y,  mucho menos el superior,  en la España de aquellos años 60. Estas niñas por el hecho de ser huérfanas y pobres, solo podían aspirar a tener una formación profesional.

Sí, Lucía  como Julia, era una niña pobre que vivía, en un colegio de niñas ricas de clase media alta, donde las internitas nunca se podían mezclar con  las internas. Estaba prohibido hablar y jugar con ellas.  Todas las estancias se hallaban separadas dentro del propio edificio.  Incluso los patios,  quedaban  divididos por una alambrada que hacía de frontera entre estas dos clases sociales. Las  monjas así lo  habían instaurado en su colegio. 

Luz del Olmo Veros 

domingo, marzo 26, 2017

MEDIA VIDA- CARE SANTOS



                                                   1959

Es muy posible que el hecho sucediera a principios del mes de octubre, cuando aún quedaban muchas cepas por vendimiar, pero Teodosio lo dejó todo y cogiendo de la mano a su hija de diez años, se encaminó al  autobús de la Continental para trasladarse con ella hasta Madrid.

Madrid era la ciudad donde le hubiese gustado vivir. El campo  en sí no le contrariaba,  pero el trabajar en él ya con sus 52 años, se le hacia cuesta arriba y más después del  golpe que la vida  les asestó,  arrebatándoles  su segundo hijo. 


Todos sus sueños  desde que se casó allá por los años de la  República, eran  el conseguir que sus vástagos estudiasen para poder tener una vida mejor que la suya,  donde el  labrar las pocas tierras que había heredado y el trabajar de vez en cuando para otros,  le estaban empezado a pasar factura en su rodilla derecha que  le dolía  con  frecuencia. 

Al hijo mayor , Rafael, había conseguido llevarlo al seminario de La Vid, no sin antes vender uno de los mejores majuelos que poseía. Evencio era su orgullo y   el de toda la familia. En el campo, pastoreando las ovejas, había conseguido hacer una radio de lámparas  donde él podía escuchar las noticias  de Radio Nacional, las peticiones del oyente de Radio Andorra y cuando ya todos dormían, La Pirenaica.  Después  cuando  el chico se  fue  a la mili, se reenganchó  para quedarse en el ejercito  como radiotelegrafista de aviones en Zaragoza. Más todo se truncó  el pasado  5 de julio cuando  la noticia  corrió por las calles del pequeño  pueblo burgalés:  Evencio se ha ahogado, Evencio se ha ahogado....hay que decírselo a sus padres, a la niña es mejor de momento, ocultárselo.

Teodosio ya montando en el autobús con su hija al lado, va recordando todo esto y de vez en cuando se saca el moquero de cuadros azules, porque se ha de limpiar la nariz  y con disimulo los ojos. El agua de la tristeza le va llegando sin quererlo. A partir de ahora se van a quedar solos  con el tercer hijo que les ayudará en el campo. Él también se iba a marchar en busca de un futuro mejor,  pero con esto de la muerte de su hermano, ha de renunciar a un prometedor  trabajo  para manejar las máquinas excavadoras, que andaban arreglando las carreteras principales por aquellos años.

El padre, al bajar del autobús,  coge la maleta de madera en una mano y  con la otra agarra con fuerza a su hija que, despistada y contenta, observa todo aquel devenir de personas y coches en el asfalto de  la tarde que empezaba a extinguirse. 

La puerta  era muy grande y la casa también. Con  una llamada al timbre, en pocos segundos, se abrió para recibirles una monja vestida de negro con hábitos largos y una toca grande  y blanca que le cubría  la cabeza.

Les hicieron pasar hasta un salón antiguo de techos muy altos, lleno de muebles completamente desconocidos,  para los ojos de aquella niña, que acaba de entrar a un mundo,  donde  no existía ni un solo resquicio  para   poder mirar  el cielo de la noche que iba cayendo  sobre Madrid.


Al cabo de poco tiempo, vino otra monja, se presentó como la directora. Se  llamaba  Madre Mª Antonia. La niña no existía para ellos, que hablaban  sin parar, pero sí se dio cuenta de cómo su padre,  sacaba otra vez su pañuelo de cuadros azules  y se enjugaba las lágrimas, esta vez sin disimulo:

-Perdone, madre, que tenga que hacer uso del moquero.

-¡Ah, muy bien! -se  río un poco la religiosa- Es verdad, de moco, moquero, está bien utilizada esa palabra. Yo soy la profesora de lengua y literatura  que le  dará clase  a su pequeña.

Después de un breve beso y abrazo entre padre e hija,  la puerta se cerró y fue entonces cuando la niña tomó conciencia de su entrada en  otro mundo muy distinto al que había vivido hasta ese momento.


Luz del Olmo Veros

(En el día de hoy 26 de marzo, mi padre cumpliría años. Es mi pequeño homenaje a este hombre  sencillo y bueno que nos dejó y se fue para siempre cuando yo tenía 15 años. Padre, te sigo queriendo y sabes que nunca te podré olvidar).



viernes, marzo 24, 2017

POEMAS DE OTROS DÍAS

(c) Luz

Brillas entre las nubes,
tenue por la cortina
de mi cristal.

Resplandeces. Desapareces.
Cojo tu verso
y me lo bebo. 

Eres un imposible,
pero eres mío.

Te estoy amando
y en este instante,
eterno y largo,
te estoy besando.

Lejos del tiempo
y de un lugar, 
solo fuego y niebla,
en mi recuerdo, 
eso serás.

(c) Luz del Olmo Veros 

 

martes, marzo 21, 2017

POEMAS DE OTROS DÍAS

(c) Luz


                                                                      Veintiuno de marzo.
                                                                   Equinoccio de primavera.
                                    Amanece a las siete horas y dieciséis minutos 


Quiso el alba, 
romper la densa bruma.

Desperezándose,
hundió el rayo en el agua
para formar,
la silueta de un arco iris
y en la memoria,
la transparencia eterna.

¡Ha nacido! gritó al aire
entreabriendo los ojos al Universo
con su olor a  rosas, lilas y almendros.

Ha nacido.

Y el hombre viejo,
feliz sonrió al saberlo. 


Luz del Olmo Veros

P.D Gracias a todos por vuestras felicitaciones.
El  facebook es un buen recordador para los desmemoriados.

sábado, marzo 18, 2017

UN HAIKU DE ALMENDROS EN FLOR


Después de leer el artículo de Óscar Esquivias : El truco del almendruco  en el periódico 20 minutos, porque me ha etiquetado en Facebok María García, junto a Mª Ángeles Merino, me ha sugerido un haiku que  quiero dedicárselo al autor burgalés.

Almendros blancos
en Campos de Castilla
luces de antaño.

Luz del Olmo Veros

(Óscar, perdona el lío que he formado en Facebook y feliz estancia en Las Canarias)


martes, marzo 14, 2017

A SANGRE Y FUEGO DE MANUEL CHAVES NOGALES

" Y  a lo lejos, una lucecita" que se persigue hasta el infinito para, otra vez, volver a repetir el esquema de los anteriores cuentos, donde el desasosiego, la barbarie, el disparar antes de preguntar, buscando, sin tregua ni descanso, en la violencia y el odio, luces para hostigar al enemigo hasta arrebatarle la vida. Solo entonces el asesino consigue alcanzar la paz ¿qué paz? La de los muertos.

Sí, lo sé, era una guerra. Yo nunca estuve en ella, ni quisiera estar, pero a las personas, en estos relatos de nuestra guerra civil,  que escribe Manuel Chaves Nogales, se les ha acabado la humanidad.

sábado, marzo 11, 2017

POEMAS DE OTROS DÍAS



Pisando la tierra, 
sintiendo el silencio del campo.

Arropada por el cielo de la tarde.

No busco nada. 

Tan solo escucho la música
de mis pensamientos.

Me encuentro a mí misma
y dejo pasar el tiempo, 
sin saber que pasa.

Siguiendo unos pasos, 
los míos.......

Luz del Olmo Veros

jueves, marzo 09, 2017

A SANGRE Y FUEGO de MANUEL CHAVES NOGALES


Foto de la  frontera  entre España y Francia por la que tuvieron que huir muchos de los exiliados, a causa de nuestra dolorosa guerra civil.
Ana Mari, nieta de exiliados españoles y casada con un francés,  está en Francia y yo en España. Afortunadamente, hoy sonreímos y somos, más o menos o menos , felices, porque esta cruel guerra que nos relata Manuel Chaves Nogales que vivió en primera persona, ya pasó.


Ana Mari y Mariano, miran relajados los alambres de esta frontera franco-española, que  representan la huida de muchos, la libertad de otros y también la muerte de algunos. ¿ Por qué dejamos que existan las guerras? 


Supongo que mi sensibilidad no está preparada para leer todo el horror que el escritor sevillano Manuel Chaves Nogales, nos narra en los dos relatos que acabo de leer !Massacre massacre ! y La gesta de los caballistas. Vienen a mi memoria varios libros que tratan sobre la guerra civil. He visto muchas películas donde este tema nos lo han contado, una y otra vez, de una u otra  forma, pero nunca había leído esa manera de relatar tan cruda, donde la realidad se incrusta en la retina y también en el interior de la persona.

Todos los personajes están llenos de rencor, odio, venganza, rabia.. a consecuencia de su fanatismo, llevando hasta lo inverosímil sus creencias políticas que nunca van a traicionar, ni por nadie, ni por nada. El terror de estos textos, no dejan un resquicio para la bondad, la compasión, la empatía, cuya única justicia es la eliminación del enemigo, sea este rojo o blanco y sin tener en cuenta su parentesco o amistad anterior,  porque la locura es el camino que les lleva a la meta  irremediable de la muerte. 

Solo el autor les permite a los protagonistas un momento de conticinio y es entonces cuando el hijo puede mirar al padre y el padre al hijo,para tener ese momento de comprensión o cuando Julián es abrazado por Rafael, donde los dos de distintos bandos pero que han acabado en la misma cárcel y en otro tiempo amigos y hermanos, son capaces de olvidar el odio, para poder decirse adiós en el último momento.

Como decía al principio, no sé si voy a  poder seguir leyendo estas descarnadas historias reales que sucedieron en la España de nuestra Guerra Civil.
 Luz del Olmo Veros


domingo, marzo 05, 2017

POEMAS DE OTROS DÍAS


                       (c) Luz

Cuando miro al almendro
vestirse de flores
pregunto:

¿Cómo sabe que ha llegado febrero?

¿Cómo siente la savia
correr con más fuerza
por todos sus ramas?

¿Conoce el despertar de la tortuga?

¿Oye lo que cuenta el pájaro en su vuelo?

¿Dónde está su reloj
que marca la hora?

No hablo su lenguaje.

Mas el almendro
al vestirse de flores,
me anuncia el final del invierno
primeros brotes de la primavera. 
 
(c)Luz del Olmo Veros

sábado, marzo 04, 2017

UN PASEO POR BERLANGAS DE ROA (BURGOS)

Esta es una copia del meteorito Berlanguillas, que cayó en Berlangas de Roa y que yo incluyo en mi novela " La fuente de los pájaros"


Aquí lo cuenta muy bien. http://www.cienciatk.csic.es/Videos/BERLANGUILLAS%3A+EL+METEORITO+OLVIDADO_25745.html 

Ermita que hay a la salida, creo que su reconstrucción no ha sido la más acertada



Parece que picando se puede encontrar un arte interesante.


Al pasear por el pueblo, me vinieron  a la mente fotografías de J.L. Ríos  de

Andandos - blogger

y le intenté imitar, por supuesto, sin conseguirlo.








miércoles, marzo 01, 2017

PATRIA DE FERNANDO ARAMBURU



Tanto y en tan poco tiempo se ha escrito de Patria, desde que apareció al público en el mes de septiembre del año recién pasado, que es difícil añadir nada nuevo.

No he visitado ni leído demasiadas críticas en Internet, pero sí me he podido dar cuenta de la inmensa información que se halla al  alcance de nuestros dedos. Está claro  que son los personajes, su forma de ser, sentir, pensar y actuar y,  no los hechos, lo que Fernando Aramburo quiere resaltar, entre otras cosas, porque esos hechos  son ya conocidos, en especial, por muchos de los que vivimos en aquellos  años trágicos del terrorismo etarra y también, todo hay que decirlo, de la forma de actuar del estado español, ante la barbarie  de lo que ocurría en la España democrática y en especial en el País Vasco.

Me  gustaría analizar un poco la forma de ser y pensar  de un personaje  secundario, un protagonista en la sombra, porque sombrío lo es y mucho, a la vez que abominable por su forma de actuar. Él es muy importante  en la planificación, elección,  de la víctima y  puede que en  tomar la decisión  de  quién ejecuta  el asesinato.

No nos deja claro Aramburo quién,  ni el porqué se elige a Txato como la víctima. Es  un empresario  medio, hecho a sí mismo. No es “españolista”, ni él ni su familia. Paga lo que puede y cuando lo tiene. Entre sus trabajadores hay alguno que le tiene inquina, pero....¿quién decide que sea el marido de Bittori el  sacrificado y no otro?

Yo me inclino que fue Patxi, el dueño de la herriko taberna. Es de los que tiran la piedra y esconden la mano. Qué  casualidad, a este hombre, nunca le pasa nada y sin  embargo, está enterado de todo y de todos. Lo  que hacen, lo que piensan. Es el que manda callar, el que decide quién entra y quién no en su establecimiento. Está encantado de mover los hilos de unos y otros, muy posiblemente recibiendo órdenes de arriba , pero  el tal Patxi, a la chita callando, es el que cumple  el dicho de oír, ver y callar , para después ser el hipócrita chivato y aunque Aramburo, no lo desarrolla mucho, sí hace lo suficiente, para  poderle odiar. Es la persona tenebrosa  que sabe moverse muy bien en esa oscuridad y ocultamiento.

Otro personaje, muy parecido a Patxi es el cura instigador e hipócrita  y también deleznable. Quizás la Iglesia tendría que hacer una buena  reflexión sobre su papel en  los años del absurdo e ineficaz terrorismo que tantos muertos dejó.

sábado, febrero 25, 2017

POEMAS DE OTROS DÍAS

(C) Luz

Es la hora
donde no es la noche
donde no es el día. 

Es la hora, 
de lo ya pasado, 
de lo no llegado.

Es la hora, 
de esa verdad
cubierta de mentiras
que yo, no sé distinguir.

Es la hora, 
cuando todo se tiñe 
de un color, 
que no es el suyo,
mitad real , mitad ficción. 

Es tu hora, 
tan incierta, insegura , 
pasajera, instantánea 
atrayente, engañosa
tan intensa, tan fugaz 
y misteriosa como ¡TÚ!

Luz del Olmo Veros 


sábado, febrero 18, 2017

LOS VIAJES DE LOS OTROS

Desde Kinsasa, la capital de la República Democrática del Congo
me llegan estas imágenes.