LA HORA DEL SOSIEGO. Yolanda Izard
Cuando termino de leer La hora del sosiego, pienso que esta novela de Yolanda
Izard, es un libro escrito con un buen ritmo poético, aunque decaiga en
algunas de sus 159 páginas, mientras nos va relatando en los pensamientos
de su protagonista Berta, cómo se aparta del mundo al comprar una isla
desierta para poder vivir en absoluta libertad, su gran soledad, tan solo
acompañada por su perrita María y también todos sus recuerdos, donde
tienen gran relevancia los muertos, que de una forma u otra, llegaron a su
camino de vida, para así, rencontrarse con ellos y especialmente consigo
misma, intentando lograr lo que tanto persigue y anhela.
Reflexiono al llegar a la última página de este libro, que al bucear en
nuestro interior, sea en soledad o en compañía, no es nada fácil de llegar
a esa reconciliación con uno mismo o misma, hasta conseguir
entrar en La hora del sosiego que con frecuencia tanto necesitamos,
porque no es tan importante el dónde estemos, sino más bien
cómo nos sintamos.
Felicidades a Yolanda Izard por lo escrito y por traer este tema tan
vital para nuestra supervivencia como seres humanos.
(c) Luz del Olmo
no he leido el libro.
ResponderEliminarAcá en Montevidoe no s econsigue.
Pero de acuerdo a lo que dices y conforme te iba leyendo,
iba coincidiendo contigo en que no importa en donde estemos,
no es necesario irse a ina isla desierta, para hacer un trabajo interior de esa embergadura. ¿Qué si lo he hecho y he logrado ese sosiego interior? Pues, Sí.
Totalmente. Y de ahí que pueda ser agradecida con la vida y con los dones que a diario recibo/bimos y algo d elo que no muchos son conscientes, siempre quejandose por lo que les falta.
Beso grande, Luz
Viendo la poesía interna de las cosas.
ResponderEliminarLa Isla está en nosotros mismos. Y la Isla se traslada. Un buen enfoque el tuyo. Besos, Luz.
ResponderEliminarLamento que se me pasara esta entrada tuya, que incorporo a la entrada de esta semana, actualizándola. Eres una parte muy importante de este club, Luz.
ResponderEliminarEn efecto, esta obra tiene una intensidad lírica -el lirismo también puede ser del sufrimiento- y nos interroga continuamente. ¿Hasta dónde somos capaces de bucear en nosotros mismos, abandonar la comodidad de la mentira en la que hemos convertido nuestras biografías y llegar a lo que somos realmente? Una pregunta que no nos deja indiferentes.
Gracias, como siempre.
Besos.
Myriam, es difícil, pero no imposible, el llegar a ese sosiego interno. Me alegro mucho el que lo hayas conseguido, pero no te fíes que en cualquier momento.....buf! se puede desmoronar. Te lo digo por propia experiencia.
ResponderEliminarBesos
Pedro, te lo recordé porque tú mismo nos dices que lo hagamos, si se te olvida mencionarlo en en las entradas de la Lectura de La Acequia. Por supuesto, no pasa absolutamente nada. Todos tenemos despistes y gracias por tus palabras que me hacen un poco sonrojarme. Soy de las veteranas como Myriam, Mª Ángeles....
ResponderEliminarMuy buena tu pregunta y estoy muy de acuerdo contigo. Ahí está el quiz de la cuestión y este libro de Yolanda Izard, nos lleva hasta ello.
Besos
Carmen, supongo que cuando tengas tiempo de leerlo ya lo comentaremos. Sí, la poesía está muy presente en esa "hora del sosiego" en el libro y sabes que también en mí.
ResponderEliminarBesos
Sor Austringiliana, no por ser la última en contestarle, es su reverencia la menos importante, ya sabe que eso no es así.
ResponderEliminarDice bien " la isla está en nosotros mismos". Como siempre cuatro palabras, pero muy certeras.
Toque de tocas
La sor Pardilla.