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domingo, junio 20, 2010

JOSE SARAMAGO

Día 17, jueves, estoy leyendo en el jardín " La Caverna" y de pronto me pregunto por su autor, su edad, su salud. Me respondo. Debe ser mayor y además está enfermo. Poco tiempo se quedar´a ya con nosotros.

Día 18, viernes, oigo en la radio la noticia: José Saramago ha muerto.

Mañana de domingo del mes de agosto en Madrid. Paso por la librería que hay junto al Circulo de Bellas Artes. Está abierta. Entro y al poco descubro a otros dos visitantes. Un hombre y una mujer. El hombre es José Saramago, lo reconozco porque le acaban de dar el Premio Nobel de Literatura y entonces me quedo sorprendida e incrédula, por eso le pregunto a la mujer que también ojea y hojea los libros como ´el, como yo. ¿Es Saramago? Si, puedes saludarlo si te apetece. Me acerco y me doy cuenta que en realidad, no se que decirle, noto que tampoco el sabe que decirme a mi. Frases de cortesía, apretón de manos y nada más.

Año 2002, José Saramago viene a Rivas Vaciamadrid para inaugurar una calle que lleva su nombre. La directora de CYT, la revista donde escribo algunos artículos, me ruega que le pida al Premio Nobel un escrito para esta revista. No tengo ni idea de como hacerlo. No obstante le digo que lo intentar´e. Voy al acto, y le explico a Miguel, el concejal de cultura de entonces, que quiero darle un libro a Jose Saramago. Cuando estemos en la biblioteca, me sugiere. Al llegar allí, Miguel cumple lo prometido. Me presenta, Jose Saramago me sonríe, otra vez nos damos la mano y yo le entrego un ejemplar de mi libro " Juegos de Luz". Pilar del Río, la misma que me facilitó el saludo en la librería, es la encargada de recogerlo. En el va una pequeña carta con mi petición.

Pasan unos días y recibo este e-mail

Estimada Luz,

No es José Saramago quien responde, pero en su nombre le agradezco el libro que nos dejó en Rivas y sus amables palabras.

José está estos días absolutamente saturado de trabajo, de manera que no puede hacer un comentario especial para la revista de Comisiones. Sin embargo, creo que podrá utilizar un fragmento de un escrito suyo. Se lo transcribo a continuación y luego ya verán si responde al formato que habían proyectado. Dice así Saramago en una nota no hecha pública:

"Los atentados del 11 de septiembre y la respuesta de los Estados Unidos, bombardeando con armas sofisticadísimas un país pobre y arrasado por mil guerras, han puesto de manifiesto la increíble fragilidad de un sistema que a sí mismo se veía sólido y nos quería convencer a todos de su rotunda convicción. El miedo con el que viven actualmente los norteamericanos no es el resultado de los terribles atentados, nace principalmente de la súbita evidencia de que el "american way of life" era, finalmente, tan inconsistente como una burbuja de jabón. De alguna manera, los atentados han hecho dudar a los norteamericanos de su propia identidad, de ahí esa necesidad de reafirmación con actos solemnes, proclamas, uso de banderas... Incluso la respuesta militar contra Afganistán y el dinero público liberado para matar a Bin Landen, no para ponerlo en manos de un Tribunal de Justicia Internacional, como debería proclamarse, parece consecuencia lógica de esta inseguridad."

Este comentario podría ser usado no como artículo, que no lo es, sino como una respuesta concreta a una pregunta concreta.


Aún lo conservo, nunca lo he querido borrar, como no he borrado la extrañeza y reflexión de los libros que he leído del autor portugués que se acaba de morir.

Día 20, domingo, sigo leyendo
la historia del alfarero Cipriano Algor y su familia. Voy por la pagina 136 y leo…. Lo que demuestra una vez mas, que nunca nos deberíamos sentir seguros de aquello que pensamos ser porque, en ese momento, pudiera muy bien ocurrir que ya estemos siendo cosa diferente.





7 comentarios:

Kety dijo...

Luz, imagino la ilusión que te haría estrechar la mano de un Premio Nobel. No es para menos

He sacado una conclusión con esta entrada, tal vez esté equivocada:
Cuando se está arriba, se pierde el contacto con los de abajo.

Lamentable, pero lo deben exigir las circunstancias.

Besos

Asun dijo...

Yo creo que también me habría quedado sin palabras.

Besos

Myriam dijo...

Que bueno que pudiste encontarrte con la persona de Saramago, debió de ser una experiencia inolvidable.

Besos

pancho dijo...

Son las ventajas que tiene vivir en el foro; te puedes topar con un Premio Nóbel de vez en cuando.

Me ha encantado leer sobre tus "desencuentros" con el escritor.

Un abrazo.

Abejita de la Vega dijo...

Si tú te cortaste ante el Nóbel, qué hubiera hecho yo...
Un beso, Luz

Ele Bergón dijo...

Kety, creo que en el caso de Saramago y por lo que le estuve escuchando despues en Rivas, por sus escritos y por su manera de pensar, si estaba alejado con los de abajo debia ser por las circunstancia, pues me pareció muy sencillo y su mujer Pilar del Río también.

Asun, la verdad es que cuando conoces una persona así y de sopetón, la situación se nota forzada y la verdad es que no quería caer en los tópicos y creo que fue muy artificial. Me dio la impresión que Saramago también se dio cuenta de ello.

Myriam, fue una experenicia más, pero como dice mi marido, eso no te cambia la vida. Por cierto a ti te lo puedo contar, como psicóloga que eres, que Jose Luis Pinillos, me invitó a una coca-cola y muy amablemente me la trajo a la mesa donde estábamos.

Pancho, es verdad que al vivir en Madrid y estar un poquito relacionada con la cultura que se va haciendo por aquí, he tenido la oportunidad de conocer a bastantes personas "importantes". Ser amiga ya de ellos, es otra historia y tengo bastantes anecdotas, algunas afortunada y otras no tanto, pues sus comportamientos no siempre son correctos.


Abejita, ya sabes que yo no me corto y que trato igual al Rey y la Reina, que ya sabes que también hablé con ellos, que a mi alumna Soledad que viene todos los días a mis clase son su bastón.

Creo que todas las personas somos iguales y yo así actúo.

Besos para todos vosotros por aguantar mi anecdotario.

Luz

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Este autor nos hace pensar en cada una de las obras que ha publicado. ¿Qué más se puede pedir?