miércoles, abril 08, 2020

DIENTES DE LEÓN.



De Pedro Ojeda Escudero, nuestro profesor de las Lecturas de La Acequia, aprendí que estas flores amarillas,  se llamaban: dientes de león. Por  mi pueblo y en esta época,  crecen en las eras  y praderas, pero yo siempre las llamé: dolor de cabeza

Alguien en mi infancia dijo,  que no era bueno cogerlas, porque después te daban este tipo de dolor, pero lo que tampoco sabía, porque nunca me lo explicaron,  que al  terminar de florecer,  se vuelven blancas y  vaporosas. Yo entonces las daba el nombre de pintauvas,  porque yo las veía en los campos, allá por finales de agosto, cuando las uvas comienzan a madurar. 

Me gustaban cuando las tocaba y se deshacían entre mis manos.   

Esta mañana las he visto juntas y me  he acordado de ese refrán que dice: Todo lo que empieza acaba. 

Esperemos que más pronto que tarde, podamos pasar los días acariciándolos con nuestras manos,  porque somos   los verdaderos  dueños  de sus minutos.

(c) Texto y foto Luz del OLmo


lunes, abril 06, 2020

UN ABRIL DISTINTO




 Y en el Retiro,
 los árboles de amor,
se quedan solos.

(c) Texto  y foto Luz del Olmo
Obviamente, la foto es del 2019


domingo, abril 05, 2020

AL ALBA, Luis Eduardo Aute



Creo que la última vez que vi a Luis Eduardo Aute en concierto, fue hace unos cuantos años, pero no muchos, en el Centro Cultural Eduardo Chillida de Moratalaz. 

Mi amigo  y gran poeta Teodoro Rubio, que mantenía una gran amistad con el  cantante,  lo había convencido para que diera un  recital de canciones,  con  el fin de recaudar fondos para su ONG CANDÁS.  Aute, no se lo pensó y nos dio un  gran concierto  que aplaudimos a  rabiar. 

Para el final dejó Al alba,  que todas las personas allí reunidas le pedíamos  con nuestras voces y aplausos.  Fue tan emocionante, que  siempre lo  recordaré.

Desde aquí, mi más sincero pésame a  toda su  familia, en especial a su hijo Pablo. 

sábado, abril 04, 2020

SOLEDAD



Qué triste estaba el camino
el camino de la tarde.
Nadie lo paseaba
ni la hierba seca, ni un pájaro
ni un árbol. Nada.

Sólo la soledad lo acompañaba
y la mirada de una niña
asomada  a la ventana.

(c) Luz del Olmo
Foto y  texto
De mi libro: Juegos de Luz 

viernes, abril 03, 2020

PASO LOS DÍAS



Paso los días
como las noches
 en el invierno:

Lentos, fríos
ávidos de  luz,
buscando alguna  brizna
que me  anuncie,
una ansiada primavera.

Y sé que  ella la alegre,
la de siempre,
ya está aquí con nosotros
mas yo, la siento ajena,
distante, tan lejana....

Allá en el horizonte,
veo como el verdor se extiende,
en las hojas de los árboles
que habitan la alameda.

Las flores de ciruelos,
perales, manzanos...
van naciendo
para llenar la tierra,
de los  frutos del verano.

 Y es  en este año,
de dos mil veinte,
cuando  no puedo sentirla.

Me cuesta fundirme en ella.
como ocurría en el pasado,
 la siempre alegre
primavera. Mi primavera.

(c) Luz del Olmo
Las fotos son de la pasada primavera.

miércoles, abril 01, 2020

UN ADIÓS, PARA JULIÁN FERNÁNDEZ DE QUERO




Esta mañana me levanto en el lugar de mi confinamiento y se me ocurre mirar Facebook. Ha sido grande mi sorpresa al leer la triste noticia: Ha muerto por coronavirus  el activista contra la violencia de género, Julián  Fernández de Quero

En principio, como suele ocurrir en estos casos, no te lo puedes creer, pero poco a poco, aunque cuesta,  te vas haciendo a la idea.

Julián fue una persona importante en mi vida, tanto personal como profesional. Fue mi maestro, mi guía, mi amigo. De él aprendí tanto.... a conocerme a mi misma, a encauzar mis caminos, a saber  discernir lo que  importa  y lo que no.  

Él  era  especial, auténtico, sin dobleces, siempre fuerte y libre , sin estridencias, por eso hoy, somos muchas las personas que nos sentiremos huérfanas, como su Carmen y sus hijos, hijas y nietos...que imagino llenos de dolor.

No es la primera  vez que le dedico unas palabras en  este blog. Ya lo he hecho en otras ocasiones y  quiero dejarlas, de nuevo aquí:

Cuando te escribo, pienso que eres la brisa fresca de una mañana de julio.

Sosegado y  suave, lo que más admiro de ti, es la fidelidad que prestas a tus principios.

Fuerte y quimérico, estás lleno de molinos de la Mancha que te vio nacer, a los que sé  no vas a renunciar, por mucho que te jubiles.

Para aprender de tu sabiduría, hay que detenerse, seguir tu ritmo y escuchar.

Hoy,  aquí, sentada en el jardín de mi casa, oigo los sonidos que me gustan: El movimiento de las hojas en la higuera, el poema de los pájaros, los bostezos de la gata y el lento caminar de la tortuga.

Y eso, lo que aprendí de ti, a sentirme bien y en equilibrio con las pequeñas cosas que me rodean, y a luchar por todo aquello en lo que creo.

Soy tan ilusa como tú, porque me  ensañaste a serlo, dándome a conocer tu mundo utópico, sin prisas, sin ruidos, donde "nadie sea más que nadie", para llegar a respirar  todos y todas, respeto y una auténtica libertad y eso lo vamos a conseguir, insistías con determinación.

 Son muchas y muchos a  los que has formado en tu filosofía  de vida y luego, nosotros hemos sembrado en otros, que a su vez enseñan y enseñarán a muchos más.

Te quiero y aunque te fuiste,  en la mañana del 30 de marzo del tristemente famoso año 2020, recuerda, que nunca te voy a olvidar.

 (c)Luz del Olmo

(c) Foto hecha en Campo de Criptana por María Ángeles Merino Moya el 1 de mayo de 2016



I

viernes, marzo 27, 2020

LA ÚLTIMA EXPOSICIÓN QUE VI






Normalmente en las exposiciones de La Casa de Vacas del Retiro, no suele haber casi nadie, pero esta vez la sala, contaba con bastantes visitantes.
Días después, todo cambió.