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domingo, febrero 02, 2014

GUARDANDO LA HISTORIA

Revolviendo papeles he encontrado un texto fechado el 22 de diciembre de 2004 que envié, probablemente al diario "La Razón" y que no me publicaron. Lo rescato porque hablaba de Félix Grande, recientemente fallecido. Dice así:


FÉLIX GRANDE


De los tres escritores galardonados en 2004 con los premios más importantes de la literatura española - el Cervantes, el Nacional de las Letras y el de Narrativa- al que más he leído es a Juan Manuel de Prada pero a quien mejor he escuchado es a Félix Grande. Asistir a un recital del poeta emeritense fue uno de esos privilegios gozosos que se recuerdan con delectación durante toda la vida. Por aquél entonces no podíamos imaginar que su voz poética se apagaría 25 años como una guitarra guardada en el arcón de las últimas notas.
En el transcurso del acto, celebrado en un reducido salón del Círculo de Bellas Artes, nunca utilizó un tono grandilocuente ni para presentarlo ni recitando. Todo lo contrario. Antes de leer sus versos, algunos de honda raíz machadiana, se maravilló de que, en aquella hermosa tarde de mayo de 1987, unos cuantos jóvenes hubiéramos preferido escuchar sus palabras a cualquier otra actividad. Pensó, con voz queda, que aquel encuentro se semejaba a una reunión ancestral en el vientre secreto de las catacumbas.
"La historia de la palabra poética -nos dijo es algo que nos antecede ilimitadamente y que habrá de sobrevivirnos ilimitadamente". Por ello llamó al recital "Homenaje". Homenaje a la tradición porque "el lenguaje -escribió Luis Rosales- como las emociones nacen de una fuente remota del sentir colectivo". Son nuestra herencia. "No somos otra cosa -razonó convencido y convincente- que afortunados que pueden usufructuar las emociones y las palabras".
Es difícil expresarlo mejor de como lo hizo aquel día Félix Grande. Aún no estaba encanecido de decepción como lo está ahora, aunque ya fuera un decepcionado, pero, en aquel mágico momento de intimidad colectiva, comenzó asonetando el aire con su voz pausada y musical, dejando que el verso fuera tirando de la memoria poética, las oraciones y los fonemas, sombreados y asombrados, soleados y desolados, que fueran cayendo como las páginas de un libro cubiertas de nieve y de silencio, del molde de sus labios, con ritmo, con pausas, con inquietud. Aquellos primeros poemas que nos hablaban del gran pan del idioma, del cuerpo de las mujeres, de la ausencia, del paso del tiempo, pertenecían alas "Rubaiyátas de Horacio Martín" pero su hermosa, dolorida y modulada voz se posó también en los versos de "Biografía" con esa infinita delicadeza del que sabe conjugar lo escrito y lo leído sabiamente y transmitirlo para que puedan disfrutarlo quien lo escuchan.
Hoy Félix Grande se siente abandonado por la puñetera inspiración pero piensa que el merecido premio puede servir para que nuevos lectores se interesen por su obra. Que así sea."
Santos Maroto (c)
(Una de las pocas personas que estuvieron conmigo en el recital del Círculo de Bellas Artes,  al que hago referencia en el escrito anterior, fue el autor del blog  
Final de página, él que gurda mejor los papeles que yo, ha dejado este escrito y  lo quiero dejar por aquí. Ambos pertenecíamos al extinguido grupo ANTARES, junto con Inocencia, Ramón, Fernando, Miguel y Manolo. Fue una bonita época) 
 

3 comentarios:

pancho dijo...

Sentido homenaje al poeta. Cuántos artistas de talento han salido de Tomelloso. Algo tendrá que ver el vino de la tierra.

Las fotos de los grupos escolares que puse en la entrada de MM deben de ser de los años treinta. El maestro que sale fue represaliado durante la Guerra Civil, recuerdo que mi padre hablaba de él como "hombre de ideas" como decían antes.

No me quieras hacer más viejo de lo que soy, je,je.

Un abrazo.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Felix Grande tenía valía personal y como escritor, que pocas veces se suma. Oportuno recuerdo el tuyo.

Pamisola dijo...

Lo bueno que es a veces revolver papeles.
Ahora recuerdo que el libro donde me encontré el sobre con notas que tanto me emocionó, precisamente era "El abuelo Palanca" de Felix Grande, cometí la injusticia de no reseñar el dato. En él cuenta una interesante historia sobre su abuelo. Creo que lo tenía que decir.

Besos.