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jueves, marzo 09, 2017

A SANGRE Y FUEGO de MANUEL CHAVES NOGALES


Foto de la  frontera  entre España y Francia por la que tuvieron que huir muchos de los exiliados, a causa de nuestra dolorosa guerra civil.
Ana Mari, nieta de exiliados españoles y casada con un francés,  está en Francia y yo en España. Afortunadamente, hoy sonreímos y somos, más o menos o menos , felices, porque esta cruel guerra que nos relata Manuel Chaves Nogales que vivió en primera persona, ya pasó.


Ana Mari y Mariano, miran relajados los alambres de esta frontera franco-española, que  representan la huida de muchos, la libertad de otros y también la muerte de algunos. ¿ Por qué dejamos que existan las guerras? 


Supongo que mi sensibilidad no está preparada para leer todo el horror que el escritor sevillano Manuel Chaves Nogales, nos narra en los dos relatos que acabo de leer !Massacre massacre ! y La gesta de los caballistas. Vienen a mi memoria varios libros que tratan sobre la guerra civil. He visto muchas películas donde este tema nos lo han contado, una y otra vez, de una u otra  forma, pero nunca había leído esa manera de relatar tan cruda, donde la realidad se incrusta en la retina y también en el interior de la persona.

Todos los personajes están llenos de rencor, odio, venganza, rabia.. a consecuencia de su fanatismo, llevando hasta lo inverosímil sus creencias políticas que nunca van a traicionar, ni por nadie, ni por nada. El terror de estos textos, no dejan un resquicio para la bondad, la compasión, la empatía, cuya única justicia es la eliminación del enemigo, sea este rojo o blanco y sin tener en cuenta su parentesco o amistad anterior,  porque la locura es el camino que les lleva a la meta  irremediable de la muerte. 

Solo el autor les permite a los protagonistas un momento de conticinio y es entonces cuando el hijo puede mirar al padre y el padre al hijo,para tener ese momento de comprensión o cuando Julián es abrazado por Rafael, donde los dos de distintos bandos pero que han acabado en la misma cárcel y en otro tiempo amigos y hermanos, son capaces de olvidar el odio, para poder decirse adiós en el último momento.

Como decía al principio, no sé si voy a  poder seguir leyendo estas descarnadas historias reales que sucedieron en la España de nuestra Guerra Civil.
 Luz del Olmo Veros


5 comentarios:

Gelu dijo...

Buenos días, Luz:

Seguiré el libro por vuestras lecturas. La guerra, y sus efectos imborrables, nos la contaban de primera mano quienes la sufrieron. Mi madre -niña entonces- recordaba el hambre y el miedo. Mi padre, que no tenía que ir a la escuela, y los bombardeos, en uno de los cuales murieron dos primitas suyas -hermanas de 6 y 11 años-, a cuyo padre -de 38- habían fusilado un año antes por “ideas”.

Abrazos

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Podrás hacerlo. Se lo debemos a los que sufrieron las consecuencias de aquella devastación.

La seña Carmen dijo...

Yo también seguiré este libro a través de vuestros comentarios. Ando en otras lecturas y el libro prestado en la biblioteca más próxima.

Por lo que voy viendo nos va a servir bien para revisar lo que nuestros padres nos contaron sobre la guerra. Nuestra generación creció con ese nefasto recuerdo que todavía no nos hemos podido sacar de encima, y no sé si deberíamos hacerlo.

Abejita de la Vega dijo...

No hay descanso en este libro. No hay un alto en el camino para el cariño, la heroicidad, comer un bocado,como en el relato menos literario, pero más humano. Es un disparo y otro y otro. Tal vez era lo que le pedían para los periódicos extranjeros,la clientela mandaba y había que subsistir.

Me gustan tus fotos y ese momento que destacas del padre y el hijo enemigos.

Besos Luz, hablamos y no poco.

Myriam dijo...

También me costó muchísimo, pero
no lo leí, como acostumbro, a la noche
antes de dormir, sino durante el día.

Besos y ánimo.