LA PANTERA
Sí, he estado más de una vez en un recinto cerrado dónde encontramos a muchos animales en libertad, pero otros siguen en sus jaulas y un ejemplo de ello, es en el Parque Natural de Cabárceno (Cantabria), donde pude volver a ver a una pantera que en su jaula y con su gran tamaño, paseaba de un sitio a otro, para mirarnos con indiferencia desde el hueco de sus barrotes de hierro.
Creo era negra y hermosa hasta en su andar y nadie mejor que Cernuda para describirla: es un pedazo de noche, área y ligera , basta y tenebrosa.
A esta pantera la recuerdo muy bien, en ese ir y volver por el pequeño recinto dónde se encontraba, detrás de los barrotes de hierro y cómo en su andar molesto, me llevaban a mí hasta esos difíciles días cuando las personas nos sentimos enjauladas, porque necesitamos tomar una decisión muy importante en nuestro vivir, balanceándose entre el sí o el no, sabiendo que afectan a otros seres queridos y con ello también nos incomoda a nosotros mismos e incluso aunque lo analicemos, con algo de objetividad, nos es difícil el acertar en la decisión del posible conflicto que nos obsesiona; por ello nos sentimos como panteras enjauladas tomando la elección correcta en la resolución de los problemas, los cuales nos han venido por nuestra propia voluntad o sin ella, para inundarnos con esos martilleantes pensamientos qué van de un lado a otro cómo panteras enjauladas y es entonces cuando recuerdo qué a estos animales selváticos, les habré visto al menos dos veces.
Si paseamos por nuestra propia jaula y vas para un lado, posiblemente en el otro lado, evitas los peligros, pero a cambio la naturaleza nos deja la incógnita de qué hubiera pasado al ser capaces de inclinarnos por el lado contrario. De hay viene el conflicto que la mayoría de las veces nos hemos buscado, o también ha llegado por sorpresa, pero hay qué tomar una decisión sí o sí y es entonces, al menos en mi imagen, cuando nos semejamos esas panteras de varios colores: blancas, negras, a rayas, jóvenes, en madurez o ancianidad, porque somos conscientes que al tomar una decisión, implica descartar la otra que también nos puede interesar. Y si ninguna de las dos alternativas no nos convence, al menos, creemos escoger esa que nos parece la menos mala.
No es fácil elegir y más de una vez y errar en la solución. Nos ha costado hacerlo y será el tiempo el encargado de indicarnos si supimos acertar en nuestro camino, no sin antes vivir algo de ese tiempo, cómo una pantera entre rejas que necesita su libertad, teniendo en cuenta qué el elegir también es descartar.
ENJAULADA EN LA JAULA
Texto; Luz del Olmo Veros
Foto: una-pantera-negra-en-la-jaula-en-el-parque-zoológico-57470010.jpg (1600×1150)
Etiquetas: . Luis Cernuda. Mis fotos. mis textos
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