viernes, marzo 20, 2026

ESAS FORMAs DE VIVIR

 





Por todas partes el hombre mismo es el estorbo peor para su destino de hombre.

                                        Luis Cernuda

Es obvio que nadie nos pide permiso para nacer  en un determinado lugar y tiempo. Eso siempre ha ocurrido, ocurre y ocurrirá, a lo largo de todos los tiempos. 


Según ha demostrado la ciencia y parece muy cierto, en realidad no somos más qué un óvulo y un espermatozoide  que se juntan en el camino y es entonces cuándo nos vamos formando dentro de la madre, cómo ocurre en la mayoría de los mamíferos. El macho aporta su semen y la hembra su óvulo, para así ir formando el nuevo ser.  No obstante, siempre ha habido, hay y habrá muchas teorías dónde el nacer de la especie humana, tiene sus diferentes explicaciones, siendo la religión correspondiente la encargada de decirnos cómo y cuándo nos formamos, pero es la ciencia la qué nos lo ha demostrado.


Con frecuencia la vida o  el destino, no te pide permiso y de pronto, "sin comérlo ni beberlo"  qué diría el señor Refrán, los acontecimientos qué nos ha tocado vivir, nos llevan de un lugar a otro, para intentar resolverlos lo mejor posible.


Pero también es cierto qué si conocemos la suerte de otras personas qué no es la nuestra y nos  comparamos con ellas, son sus historias  escritas, leídas y contadas  las qué con frecuencia nos apasionan y  cómo  bien apunta Cernuda, en ellas abundan la libertad, la independencia y  el bienestar  lo  qué más nos atrae,  en ese mundo  de ciertos afortunados y hasta     puede  ser qué deseemos vivir sus vidas, aunque es muy posible que estén   distorsionadas, pues es la imaginación de los escritores  y escritoras, junto a los/las  cineastas  la  qué nos  impulsa  a fantasear, esos paraísos perdidos dónde  nuestra mente hace que nos atrape  en su lectura  o visión de  esas otras vidas,  porque  distorsionadas o no,   nos llevan, con más o menos empuje,  a  vivirlas y hacernos más fáciles  o difíciles, pues todo es posible,  al   seguir  en el camino de las nuestras. 




 c) Texto y fotos: Luz del Olmo Veros  




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