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lunes, junio 02, 2008

SIGO ABRAZANDO

Al leer la entrada anterior en el blog de Kety, me acordé de este artículo que escribí en CYT en las navidades de 2006.

Kety, gracias por el premio, pero esta vez no voy a seguir la cadena y les dedico este artículo a todos los abrazados.


ABRAZOS

Hace pocos días recibí un e-mail donde me invitaban a repartir abrazos a toda aquella persona que pasase por mi lado. Me pareció tan buena la idea que me inspiró el escribir este artículo.

Recordé cuando estudiaba la importancia de la afectividad en los seres humanos. Está científicamente comprobado cómo algunos niños y niñas que viven en orfanatos, llegan a morir por falta de un contacto físico con otra persona. Por lo tanto el cariño es imprescindible para nuestra supervivencia junto con la comida y el sueño.

Es verdad que hay personas a las que les cuesta mucho expresar su afectividad tanto de palabra como de hechos, porque en su educación desde niña o niño no estaba este repertorio de conductas. Yo fui una de ellas, soy castellana y por esas tierras sobrias y frías se dan poco los contactos afectivos del cuerpo a cuerpo y digo fui, porque ya entrada en años empecé a dejar hablar a mi cuerpo y comprobé que es algo tan saludable que se lo recomiendo a todos.

Los abrazos, además de hacernos sentir bien, nos alivian en el dolor. Si andamos un poco deprimidos, en esta época otoñal tan frecuente, nos alegran tanto al que da como al que recibe. Provocan en nosotros unas alteraciones fisiológicas tan buenas que más de un médico debería practicarlo en su consulta. Es seguro que la pastilla correspondiente nos haría mucho más efecto. He leído por ahí que cuatro abrazos al día son necesarios para sobrevivir, ocho para mantenerse en forma y doce para crecer como personas y que el abrazo nos da seguridad, protección confianza y fortaleza. Y además son gratis.

Confieso que no he ido a la convocatoria. Me he enterado que la idea salió de un grupo de personas y que después otras se han apropiado de ella, es más, este otro grupo, se quejaba en la radio de que a una compañía de móviles también les había gustado la idea y parece que querían comerciar con ella. ¿Será nuestro sino que todo tiene que acabar utilizando el dinero como moneda de cambio? Me niego a aceptarlo. Es más, creo que las cosas más importantes en esta vida no tienen ningún valor material, otra cosa es lo que los humanos se lo queramos dar.

Pronto llegarán las Navidades y con ellas todos los tópicos, luces, regalos, atascos de coches y personas, cenas, comidas, reuniones de compañeros, amigos y familiares, superconsumismo, buenos propósitos, felicitaciones, frases hechas…… creeremos por unos días que todos nos queremos más y por supuesto, nos daremos miles de abrazos. Seremos más felices porque nos empeñaremos en ello y habrá otros que se pondrán tan tristes sin saber muy bien porqué, quizás porque sea una obligación estar alegres, que desearán que cuanto antes todo vuelva a la rutina de siempre.

Se repetirá la frase de: “Todo el año tendría que ser Navidad”, pero aparte de los comerciantes, sobre todo los propietarios, no los obreros, creo que las personas “de buena voluntad” por esto del espíritu navideño, lo dicen o lo decimos por esa afectividad que se genera en todos nosotros de una forma especial ¿Será por qué en esos días nos abrazamos más?

Por mi parte les deseo unas Felices Fiestas y si reciben un abrazo de una desconocida en plena calle, puede que sea ésta que les escribe y voy a seguir haciéndolo aunque ya se haya pasado La Navidad. Estoy convencida de que algo tenemos que empezar a hacer los ciudadanos anónimos para formar otro mundo, donde exista más calma, menos injusticia, se rebaje la agresión y vayan surgiendo otros valores que no sean los del vil metal ¿Por qué no empezar por la comunicación entre los cuerpos? Quizás así los espíritus se acerquen más y se peleen menos.

LUZ DEL OLMO

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Un abrazo Luz
Sssssss

Ele Bergón dijo...

Abrazos y besos también para ti.