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miércoles, febrero 10, 2016

EL ALCALDE DE ZALAMEA (ISABEL)


Por  abuso de poder, 
Isabel es violentada,
violada, mancillada, 
 y ultrajada en su persona.

Don Álvaro, el capitán
se siente dueño de ella
y abusando de su fuerza
la humilla sin compasión.

Isabel, avergonzada
culpable, sola y vencida
quiere quitarse la vida
por sufrir tal villanía.

 Su padre ha sido testigo
del acto de felonía.
Clama pidiendo justicia
 al ver sin honra a su hija.

Padre e hija en su desdicha
comparten su pena inmensa.
Los dos se abrazan y besan
 llorando todas sus penas.

¡Maldito hombre y soldado
salvaje, arrogante y servil
una mujer no es botín
de tus victorias de guerra!


Luz del Olmo



2 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

¡Qué buen poema!
Comenta la obra y se pega al estilo. Excelente.

Abejita de la Vega dijo...

El capitán no puede sufrir que una villana le diga no. Un trofeo de caza, un botín de guerra, qué asco.

Besos