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lunes, febrero 26, 2018

AYER EN ARCO

    Sé de muy buena tinta que  para hacer este cuadro, el autor o autora habrá tenido que realizar muchas y complicada operaciones matemáticas .

Ayer era el último día para visitar la Feria Internacional de Arte Contemporáneo.

Hubo un tiempo en el cual yo nunca faltaba a la cita, pero después, subieron los precios  de las entradas y dejé de hacerlo. Por esta causa  me perdí unas cuantas exposiciones, sin embargo, este año, sí me apetecía volver a visitar el recito ferial del IFEMA  en Madrid.


La sensación que tuve, recordando la última vez que visité esta feria de arte,  mientras paseaba por sus calles en vertical y horizontal, introduciéndome en las galerías que lo forman, era de que en  anteriores años, había más de todo: provocación, modernidad, técnica... y  quedé algo desilusionada.  Sí, había bastantes esculturas, fotografías, por supuesto pintura, pero  creo que otras veces la sentí  más alegre,  divertida, excitante,  insinuadora, imaginativa..... como mucho más moderna y actual,  al menos ese es mi recuerdo.

Quizás mi mirada estaba desentrenada después de ¿diez años? 

Aquí dejo algunas fotos  que hice



              No se olvidaron de recordar a Alepo y su gran tragedia

                              
                                Tampoco olvidaron  a los refugiados
y lo que está ocurriendo en el mar
                                         La pared "humillada"
No alcancé a comprender si era una instalación de la propia feria, o por el contrario,  era una espacio  más dedicado al arte, pero la realidad es que nadie lo visitaba.
                              Pertenecía a las mujeres cordobesas 
                               La delicadeza suspendida en el techo
Fotos de una galería austriaca que me recordaron a los campos de Castilla
                            También existía  el minimalismo


Encontré cuadros de Millares que siempre me producen desazón
Y  también  algunos de Miró



                            
                               Otros había de Saura


                                               y de Tapies


El amor, la muerte y las moscas que decía Monterroso
Los juegos de espejos me atrajeron  de forma especial, porque recordé a mi adorado Magritte





Las bicicletas están de moda y como no sé muy bien utilizarla, volví a casa en metro, hasta el aparcamiento del coche.

(c) Fotos Luz del Olmo

6 comentarios:

Myriam dijo...

Algo así me pasó al visitar una enorme galería de arte moderno en otra ciudad más al norte que anunciaban con bombos y platillos. Quedé desilusionada, pero como era la primera vez que iba, no la pude comparar con experiencias anteriores.

Muchas gracias por tu reseña y las fotos.

Besos, Luz

Abejita de la Vega dijo...

Tal vez la pared humillada ha ensombrecido esa habitual exposición que nunca nos deja indiferentes.
Me quedo con ese juego de espejos.

Besos, Luz.

María Pilar dijo...

Por las muestras que nos dejas me causan la misma impresión que a ti y eso que yo no he repetido.

Besos, Luz

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Hasta de la provocación se hace ahora negocio...
Gracias por el reportaje gráfico.
Besos.

Ardilla dijo...

Hola Luz.
Yo no he visitado la exposición así que gracias por compartirla. Creo que lo que nos muestras habla por si solo, no es más que una muestra de la sociedad en la que estamos: Vacíos, sombras, humillaciones, provocación y sinsentido. Todo patas arriba y al revés, un reflejo humano proyectado en espejos. Esa es mi percepción.
Un saludo

Ardilla dijo...

Hola Luz.
Yo no he visitado la exposición así que gracias por compartirla. Creo que lo que nos muestras habla por si solo, no es más que una muestra de la sociedad en la que estamos: Vacíos, sombras, humillaciones, provocación y sinsentido. Todo patas arriba y al revés, un reflejo humano proyectado en espejos. Esa es mi percepción.
Un saludo.