lunes, abril 13, 2026

EL LLEGAR




A lo largo de mi ya dilatada vida, he hecho algún qué otro viaje en barco. La mayoría de ellos, en buques  de distintos tamaños llevando a los turistas de un lugar a otro, sin mucho o poco recorrido, cómo puede ser entre islas  o también del continente a esa porción de tierra rodeada de agua por  todas partes.

 

El viaje qué mejor recuerdo es cuándo fuimos por segunda vez de Dinamarca a Suecia. Es decir de Copenhague a Göteborg y  también en su vuelta, no obstante,   hace tantos años qué mi memoria lo recuerda cómo  si fueran tarjetas postales ancladas en mi ya desgastado cerebro.


También  sigue en mi mente,  aquél otro  viaje  en barco, desde el Paso de Calais que une Francia  con el Reino Unido. En estos tiempos presentes en los cuales transitamos, parece ser qué  esta última distancia por mar, ya tiene su correspondiente  túnel y por ello no hay que dejar el coche, cómo se hacía antes,  en su aparcamiento correspondiente, cuándo los viajeros embarcábamos,  en esos buques de diferentes tamaños que iban desde Francia   a la isla de Gran Bretaña en sus idas y vueltas,  pero el trayecto ya se ha resuelto con un enorme túnel  y la travesía  se puede hacer en coche. 


Estos viajes por mar  de hace ya unos cuántos años, los recuerdo tranquilos, sin incidentes dignos de mención y creo retener en mi memoria, el lugar dónde dejábamos el coche, así a la intemperie, junto a otros muchos de diferentes  colores y marcas,  en un gran aparcamiento. 


En el segundo   viaje qué hicimos de vuelta desde Göteborg, a Kiel  en esta  trayectoria y sus circunstancias, me preguntaba a mí misma, cómo íbamos a reconocer nuestro Renault rojo entre tantos otros. Es una imagen que no se ha borrado de mi mente, tanto en la ida cómo en la vuelta, eso en cuanto al coche  y, en lo  referente al viaje en sí,  recuerdo con nitidez, un camarote estrecho  con sus correspondientes literas por si queríamos descansar. 


De Dinamarca a Suecia, nos  quedamos dormidos mi hijo David y yo. El resto de los acompañantes continuaron  despiertos  y fue Julio quién nos hizo una pequeña película dónde nos pilló en el mejor de los sueños. 




 @  Texto y fotos Luz   del Olmo Veros