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jueves, febrero 02, 2012

SONATA DE PRIMAVERA

(c) Luz
El amor y la muerte, los temas más utilizados en literatura, son los que Valle propone con más nitidez que en las anteriores, en esta Sonata, y los va intercalando en todo su recorrido por el palacio Gaetani de una primavera italiana.

Empieza la Sonata con una muerte esperada y termina con otra inesperada. En este intérvalo de tiempo, el incontinente seductor Marqués de Bradomín, practica su irrefrenable juego de seducción al que nos tiene acostumbrados; en esta ocasión con la casi niña María del Rosario.

A la vez que la parafernalia de la muerte sigue su curso, él , como siempre hace, tienta, similar a un demonio, a la jovencita para que haga, lo que más le pone en este juego, porque es lo que le acelera al máximo su pulso: que ella, la virginal, la que está destinada para ser monja, traspase la línea de su castidad y se entregue en cuerpo y alma a este don Juan porque para eso lo es.

Una y otra vez, mientras el fallecimiento del Obispo de Betulia recorre el palacio, e inunda calles y lugares donde la representación de la muerte es lo cotidiano, Bradomín va persiguiendo, tanto de día como de noche, a María del Rosario por unos jardines pletóricos de primavera, donde Valle crea unos magníficos y espectaculares ambientes, hasta llevarnos al instante en que ese juego de seducción está llegando a su cenit. Es entonces cuando surge lo inesperado.

Luz del Olmo

10 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

En efecto, es un juego peligroso entre el amor y la muerte, un juego lleno de retos y recovecos.
(Si puedo echar una mano en el proyecto del que me hablas en tu comentario en La Acequia, ya sabes que podéis contar conmigo).

pancho dijo...

Cierto, Valle-Inclán indaga en los límites del erotismo y de la voluptuosidad, al tiempo que libera de ataduras la lengua utilizada en describirlo todo con detenimiento. Abre a los seguidores de su camino propio, modernistas o no, nuevas posibilidades de expresión literaria.

Excelente y escueta visión.
Un abrazo.

Abejita de la Vega dijo...

He visto muy claro el sadismo del marqués, en unas páginas que hablan continuamente del temblor de la mística María Rosario, que no puede traicionar su imagen de joven castísima que va a profesar como religiosa. Demasiadas biografías piadosas han sorbido el seso a la princesina. Aunque no deja de agradarle el joven capitán de la Guardia Noble.

Te ha quedado muy bien conjuntado el árbol del amor con el resumen de la sonata primaveral. Armonía de letras e imágenes.

Besos

Merche Pallarés dijo...

No he llegado al final de la Sonata pero tu análisis y la foto me han subyugado. Esta Sonata la he dejado un poco de lado porque la encuentro repetitiva aunque ocurra en diferentes escenarios. A ver si la termino. Besotes, M.

AntonioyDaniela dijo...

Ay Luz, sigo sin leer esa obra voy a anotar en mi pizarrita:
.-pedir sonata de otoño en la biblio
además me lo dejas con un suspense que no me aguanto por saber, pero a ver si soy capaz de descubrirlo tras su lectura.
¡Qué intriga! gracias también por este "juego" que suscitas.bss

daniela

Myriam dijo...

Tienes mucha razón, Muerte al inicio y Muerte al final y en el medio las conquistas de un Dn Juan, que son reto y pulso mas no amor.

Un abrazo

Martine dijo...

Eros, tanatos...inseparables..
Besos Ele,te sigo, te leo, a ti, a todos..
Besos cariñosos.

Ele Bergón dijo...

Pedro es un juego peligroso como lo es,si queremos o a veces sin querer, la vida.

Te reitero las gracias por la ayuda, y el inmiscuirme creo que ha sio más por mi parte que por la tuya.

Pancho Valle es un maestro en afilar el bisturí para penetrar en las pasiones humanas. Gracias por tus palabras.

Abejita, este Marqués se ensaña con las mujeres hasta hacerlas que lleguen a los límites de su inquietud

Merche, estoy contigo en que el tema de las sonatas es siempre el mismo. Valle quiere profundizar en esa seducción sútil, pero prenetrante que hace sobre la seducción

Antonio y Daniela. Las Sonatas de Valle son cuatro y hemos leído la de Otoño, la de Estío y esta de Primavera, ya sólo nos falta la del Invierno. Lo digo porque me da la impresión que o te has equivocado de Sonata o quizá andes un poco despitada. Perdona si no es así.

Myriam completamente de acuerdo contigo. Has hecho un buen resumen de lo que yo he percibido, que veo también tu compartes.

Martine, gracias por leernos y seguirnos. Eros y Tanatos lo describe muy bien Freud en su estudio sobre " La pulsión" y aquí lo recoge en cierta media Valle.

Un abrzo para todos

Luz

Kety dijo...

Luz, sabes que te sigo en silencio.
Besos

Paco Cuesta dijo...

La muerte es compañera inseparable de Bradomín.