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viernes, abril 27, 2018

NO ES ABUSO, ES VIOLACIÓN

  
Esta noche me costaba dormir. Me encontraba inquieta, desasosegada. Había algo dentro de mí que no  dejaba a mi glándula pineal sintetizar  la melatonina, esa hormona encargada de cerrarme los párpados.

Normalmente  soy del buen dormir, pero anoche no, ayer el sueño no quería venir a mi encuentro, ni yo podía ir hasta él. Una y otra vez , oía la sentencia de los jueces para los  tristemente famosos jóvenes de la manada. Eran  condenados por abuso y no había habido, según ellos, violación. 

Recordaba mis clases de educación sexual allá por los años de finales de los 80, donde les explicaba a las adolescentes que ojalá nunca si vieran en la tesitura de este hecho que  atenta a lo más íntimo  de las personas que es la violación, pero que si les llegaba a ocurrir,  que no pusieran resistencia, pues su vida valía mucho más. Por desagracia esto es así  y se ha demostrado que la mayoría de las veces el agresor o agresores, al   tener la resistencia de la víctima, puede llegar a causar daños irremediables. 

¿ Cómo los jueces son capaces de decir que fue un abuso y no una violación?¿ En qué país vivimos? 

He oído más de una historia de violación y  me han contado cómo se han sentido  y  el tiempo que ha de pasar para curarse y seguir con una vida normal. 

No he sido violada, pero sí he tenido algún que otro abuso y podría decir que de una forma muy "ligera" y es una sensación tan inquietante, desasosegada, llena de culpa que sí puedo imaginarme, cómo se tuvo que sentir la mujer, casi niña de 18 años, con  estos cinco indeseables. No hay derecho. 

Sí, no podía dormir  y creo que mi intranquilidad se debía a esa tremenda injusticia que ayer supimos todos por la ineficacia de unos jueces y en especial, de ese juez  lunático que los quería absolver. 




6 comentarios:

sakkarah dijo...

Totalmente de acuerdo contigo... Siento rabia, mucha rabia.

Muchos besos.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Es imposible comprender este fallo.

La seña Carmen dijo...

Hace poco tuve ocasión de oír de chicas jóvenes cómo algunos hombres seguían aprovechando las apreturas en el metro para sobarte. Me produjo bastante desasosiego pues pensé que qué poco habíamos evolucionado en estos años de presunta libertad, también sexual.

El chorro de manifestaciones que en Twitter ha tenido la etiqueta #cuéntalo produce escalofríos, porque todas, absolutamente todas hemos tenido que enfrentarnos a algún agresor, de mucha o poca monta, y desde luego el miedo a volver a casa a ciertas horas, o a cruzar ciertos puentes y pasarelas, incluso a la luz del día, es constante.

Por desgracia hemos crecido con la convicción de un hombre es un peligro, y hechos como el que a todas nos tiene trastornadas no hacen más que sentenciarlo. Por otro lado ¡cómo entiendo a los hombres que sienten vergüenza cuando una chica se les cruza de acera por la noche!

Abejita de la Vega dijo...

Debemos morir para recibir la palma judicial de la violación. Qué asco nos dan.
Besos Luz.

Myriam dijo...

Horrible.

Siempre hay daño psíquico, siempre.
Y puede ser mucho peor que el físico.
Y por lo es violación. Y en este caso, quíntuple.

Besos

Sr.Pérez dijo...
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