jueves, junio 04, 2020

Y YO, NO TENÍA PALABRAS PARA CONTARLO





Lo nunca visto, ni sentido, ni oído,ocurrió:

Y yo, no tenía palabras para contarlo.

Allí, en el lugar, donde encuentro mi paisaje, empezó la tristeza y  desamparo, cuando el famoso estado de alarma.

Pero yo seguía, sin tener palabras para contarlo.

Allí, donde respiro el mejor de los aires, empezó la primavera que me iba regalando flores, mientras caminaba, con una pequeña libertad, por calles y caminos que me vieron nacer. 

Las palabras no volaba, pero sí lo hacían los vencejos en su trisar.

Me asomaba a las ventanas y terraza para mirar los paisajes nunca vistos, de una autopista vacía de coches, donde solo transitaban grandes camiones  que iban y volvían, pareciéndome ciegos, en un asfalto irreconocible. 

Finalizó marzo, tuvo que pasar abril  y también mayo, para seguir en ese estado catatónico donde mis amigas, las palabras, habían huido, porque esta pandemia, nos iba sumergiendo, a unos más que a otros, en un virus que saltaba de lugares y personas, hasta llevarse algunas, para siempre. 

Fue entonces cuando ya quedé muda y las palabras, decidieron no hacerme ni una pequeña visita. 

Y en esta batalla tan desigual, seguimos luchando, atisbando la luz, de esa oscuridad en niebla, donde andábamos y andamos metidas, hasta que hoy, cuando ya llega junio, puedo retomar mi amistad con las palabras porque  esta vez SÍ, soy capaz de intentar contarlo. 

( Este es un escrito que he hecho para la biblioteca María Moliner de Velilla de San Antonio. Me han pedido un vídeo de cómo yo he  vivido estos aciagos días. El vídeo no lo puedo mandar por correo, así que aquí lo dejo)

(c) Texto y fotos Luz del Olmo 

8 Comments:

Blogger Pedro Ojeda Escudero said...

Las palabras regresarán. A veces es mejor estar en el sentimiento de las cosas.

jueves, 04 junio, 2020

 
Blogger Ele Bergón said...

Pedro, poco a poco van regresando esas palabras que tanto he echado de menos, durante esta pandemia. Me parece que hay un dicho que dice: Si vives no escribes. Y ese vivir puede ser con sentimientos felices y otros no.

Besos

jueves, 04 junio, 2020

 
Blogger La seña Carmen said...

El síndrome del folio en blanco que al final se resolvió para muy bien.

viernes, 05 junio, 2020

 
Blogger Ele Bergón said...

Carmen , a veces por fas o nefas, como dirías tú, te quedas en dique seco y por eso, cuando al final, consigues romper la barrera, te alegras y te sientes bien.

Besos

viernes, 05 junio, 2020

 
Blogger Myriam said...

Pero has podido verbalizarlo ahora y eso, ya lo sabes colega, es muy sano.

Besos y abrazos a ti y a toda la familia

viernes, 05 junio, 2020

 
Blogger Ele Bergón said...

Pues sí, Myriam, me salieron las palabras y lo verbalicé, al escribirlo y recitarlo.
Besos

sábado, 06 junio, 2020

 
Blogger Sor Austringiliana said...

Las palabras se esconden y salen poco a poco. El paisaje de dentro es más importante que el de fuera, si falla el de dentro no hay flores ni álamos que valgan. En el vídeo lo lees muy bien. Besos.

sábado, 06 junio, 2020

 
Blogger Ele Bergón said...

Sor Austringiliana, Efectivamente, el paisaje de dentro es el que importa, el de fuera puede ayudar algo, pero si falla el de dentro.....es que que hay que arreglar.

Besos

domingo, 07 junio, 2020

 

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