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viernes, mayo 01, 2009

EL TIEMPO





Se fue abril y ha venido mayo y el tiempo sin pedir ningún tipo de permiso.

11 comentarios:

sedemiuqse dijo...

El tiempo nada precisa....
besos y amor
je

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Es que estos meses son unos maleducados...

Abejita de la Vega dijo...

Ponemos nombre a los días, tenemos fechas,las fechas no son nada, pero las usamos para hacernos pupa...El tiempo no existe, es una forma de ordenar nestro caos.
Besos

Laura Gómez Recas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Laura Gómez Recas dijo...

:) Locuaz, donde las haya, tu entrada.

Besos y dejemos que mayo nos viva.

Laura

Sor Austringiliana dijo...

El tiempo no existeeeee
Que me lo digan a míiii

Ele Bergón dijo...

sedemiuqse. Es verdad que el tiempo no necesita a nadie le basta por sí mismo.

Pedro. Si son unos maleducados y unos libertinos hacen lo que quieren.

Abejita.Cómo bien decía tu profesor de otros tiempos Don Pedro, el de Oña.

Laura. Gracias por haberle dado interpretación a la entrada.

Sor Austringilian. ¡Otra vez por aqui! si es que estás perdida en el tiempo.

Abrazos cariños en el tiempo para todos.

Luz

PMT dijo...

Te falta el reloj de la casa de la Cultra de Velilla, que nunca marcó las horas, simpre fue a su aire... y en lo demás, hasta aquí hemos llegado.

Ele Bergón dijo...

LLevas toda la razón PMT, me falta ese reloj de la Antigua Casa de la Cultura de Velilla, que dejó de andar bien desde que Juan murió y que era el único capaz de hacerlo funcionar de de una forma más o menos contínua.

De momento "hasta aquí hemos llegado". Espero que el viernes lleguemos a los vinos con Santiago.

Un abrazo.

Fernando dijo...

El tiempo es el tirano por antonomasia!!
Buen dia Luz

Anónimo dijo...

Entiendo que lo más expresivo de las fotografías de la Estación de Vicálvaro, no es el regalo de las horas, si no el reflejo en la evolución del tiempo. En ellas, apreciamos claramente a su izquierda, una antena y sobre el mismo un pájaro, ¿quizás un cuervo, a la espera de ataque? En los ocho minutos siguientes, el ave desaparece, ¿su víctima llegó en tren?, pero eso si, la antena sigue perenne. Al día siguiente, la observación basada en el reloj reflectante intercalado entre fotografías, volvemos al reloj de la estación, ya sin pájaro, pero con la antena extendida y un nuevo elemento, UN FOCO DE LUZ. ¿Quizás para preservarnos de los cuervos en la noche?
Respecto a otros comentarios, querido Pedro, espemos que Velilla no nos maque los tiempos como lo hace la Puerta del Sol, o que nos aceche algún cuervo, como en Vicálvaro y “dejemos que vaya a su aíre”.
Mi opinión sobre el tema, sólo recordarte el final de dos de mis poemas:

Me perdí…..

No se nadar, y sigo perdida
en la bifurcación de mi tiempo.

Otro:

Estoy llena….

Hoy esta sombra
fuera de órbita
vaga por la vida
a destiempo.

I.