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martes, marzo 08, 2011

OCHO DE MARZO


Foto que me manda Igor desde Borisov, Bielorrusia felicitandome por el dia de la mujer trabajadora. En estos paises es costumbre este dia hacer regalos a la mujer por serlo.

Gracias Igor.

Aqui en España, mi amiga Ino, mujer luchadora y comprometida con los derechos de la mujer, ha escrito estas palabras en este dia ocho de marzo

8 de marzo de 2011
Día internacional de la mujer
trabajadora

Cada año por estas fechas nos vemos obligadas a levantarla voz. Una voz alta, clara, exigente en ocasiones, reclamo de una deuda que la sociedad tiene con nosotras. Débil, temerosa, apocada, casi en un susurro, en otras, por miedo a ser descubierto el escondite en el que nos hemos ido refugiando, día a día, año tras año, de las injusticias, de las promesas incumplidas, de los batacazos que hemos ido acumulando en nuestro ser y que nosotras denominamos sabiduría.

Hace unos días llegó a mi correo un mensaje anónimo, al parecer era un manifiesto atribuido a las enseñanzas que los celtas trasmitían a sus mujeres, entre ellas se encontraban estas recomendaciones:

No permitas que ningún hombre te esclavice, naciste
libre para amar, y no para ser esclava “.

No permitas vivir en la dependencia de un hombre,

como si hubieras nacido inválida”.

Jamás permitas que tu tiempo sea desperdiciado con

alguien, que nunca tendrá tiempo para ti”.

Hoy siento tristeza al echar la vista atrás y descubrir que después de tantos siglos, aún tenemos que refugiarnos en un día al año para que se oiga nuestro lamento, porque si dijera manifiesto, seguro que muchos se rasgarían las vestiduras, como si hubiese cometido un sacrilegio. Sin
embargo, les resulta indiferente el llanto de una madre y abuela, que con una mísera pensión compensatoria, mantiene a una familia de once miembros y pide que los bancos, le permitan fraccionar su deuda hipotecaria en la medida de su disponibilidad.

Siento vergüenza cuando una mujer aterrada, con su prole huye al cobijo paternal, o a esconderse tras el oscuro cortinaje de un piso de acogida, y aún así, el filo del despecho llega a seccionar su cuello, llevándose consigo

alguna infancia impregnada de rojo e incomprensión.

Siento el dolor de la renuncia a ganarnos el sustento, pues con la excusa de la crisis económica, se nos tira como a trapos al cubo del paro sabiendo que, en caso de cambio en las circunstancias, seremos relegadas por un trabajador masculino.

Indignación por una generación, que después de tantos años oyendo que su lugar estaba en el cuidado de la familia, encontraron que sus rentas engordaba la base reguladora del marido, mientras ellas aumentaban el

cuidado de infantes y mayores, a la espera de una beneficencia que calentara sus últimos días, y no precisamente los recibos energéticos.

Vergüenza ajena, cuando los puestos relevantes ocupados por mujeres, en vez de responder con hechos a favor nuestro, dirimen con frivolidad y vanos argumentos la responsabilidad que les compete.

Quiero acabar estas letras al igual que al inicio, instando a seguir las enseñanzas trasmitidas a las mujeres celtas:

“Jamás permitas que otros sueños se mezclen a los

tuyos, volviéndolos una gran pesadilla”.

…”Y sobre todo, no permitas perder la dignidad de ser

MUJER”.

Inocencia Muñoz Alonso
Secretaria de Igualdad
por U.G.T de la Seccion Sindical de Presidencia, Hacienda y Justicia de la Comunidad de Madrid.




9 comentarios:

Asun dijo...

Aunque hemos avanzado mucho, todavía quedan muchos pasos por dar, y en muchos paises más que en otros.

No permitir que nadie nos impida ser nosotras mismas.

Un beso

Kety dijo...

Es lamentable tener que celebrar este día.

Besos

Paco Cuesta dijo...

La voz debe llegar -y calar- enlas "otras" civilizaciones

Myriam dijo...

con flores o sin ellas, ojal´ña que llegemos a una verdadera igualdad todos los generos.

Besos y felicidades.

Aldabra dijo...

Por todas nosotras. Chin-chin.
biquiños,

pancho dijo...

Las mujeres celtas debían ser de armas tomar, tenían las cosas bien claras.

Las rosas, preciosas. Cómo luce la foto entre todos los blogs.

La carta, firme y enérgica. Ojalá no fueran necesarias.

Un abrazo, mujer extrabajadora.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Me sumo a la celebración.
¡Besos!

Merche Pallarés dijo...

No sé porque el 8 de marzo es el día de la mujer. El día de la mujer ¡son todos! Preciosas esas rosas regaladas por Igor. Besotes, M.

Abejita de la Vega dijo...

Siempre recuerdo lo que me contaste de lo que pasó un 8 de marzo. O de lo que no pasó.

Felicidades