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jueves, marzo 26, 2015

EL HÉROE DISCRETO, PERDIDO Y HALLADO.


Una semana estuvo secuestrada Mabel, la amante de Felicito Yanaqué, y, en una semana , el libro que yo me empeño en leer y que él, esquivo, me abandona cuando quiere, ha ocurrido de todo.

Lo perdí y después de buscarlo por toda la casa, recordé que bien pudiera estar en el coche, por lo mucho que le gustan los transportes. Miré y efectivamente, allí, escondido, agazapado, lo encontré y lo metí, en el lugar que no quiere estar: mi casa.

Me alegré de volverle a ver tanto cómo el dueño de Transportes Narihualá, cuando pudo abrazar de nuevo a su amada Mabelita. Al igual que Felicito se comporta con la única mujer que ama, yo también lo acaricié, lo mimé, lo cuidé y hasta se me saltaron las lágrimas, mientras le prodigaba frases cariñosas.

Al poco de tenerlo conmigo, me di cuenta que el libro no quería que lo leyese en los lugares de quietud.  Él necesitaba seguir viajando.  A causa de este capricho suyo,  me entretuve en deambular  y volví a acompañar  a mi hijo hasta la cola del paro, porque de todos es sabido que tanto en Madrid como en Lima, Coslada o Piura,  para  la administración siempre falta un papel.

 En este caso,  El INEM que ya no se llama así, porque está privatizado, sospecha de los parados. Los vigilia y mantiene con ellos un férreo control.  ¡A ver si están despilfarrando los 420 euros de subvención que les proporciona el Estado! A los  banqueros y  políticos no,  a ellos ni se les toca . Son  todos honestos   y gente de buen vivir. 

Por ello y en busca del dichoso papel, el libro me fue acompañando en mi peregrinar de un lado a otro en todos los transportes posibles. Y así mientras viajaba en tren de cercanías, fui leyendo cómo también la sospecha  iba  calando en algunos de los personajes que   transitan por este libro de Vargas Llosa.

El sargento  Lituma, sospecha de su recién recuperados primos José y El Mono, pero también el capitán Silva,  piensa seguir interrogado a Miguel y Tiburcio,  los dos hijos de Felicito y de su gris y beata esposa Getrudis,  e incluso, no acaba de creerse eso del secuestro de Mabel.

¿Y qué pasa con Ismael el otro héroe discreto y paralelo al ordenado, buen hombre y ahora extorsionado Felicito? En este caso la sospecha de sus vástagos Miki y Escobita,  del que anda en viaje de novios con su antes criada Arminda, no es tal;  más bien es una certeza de lo ruines, incultos, derrochadores  y malas personas que son sus hijos. Bien sabe su “tío" Rigoberto que algo traman contra él y el chofer Narciso  por haber tenido la osadía de ser  testigos  de la desigual boda de su padre.

Y otra sospecha en esta segunda historia, es la de Fonchito, el hijo de Don Rigoberto y su primera mujer. El adolescente tiene problemas de visiones, mas  tanto una  prestigiosa psicóloga  y el cura culto, tolerante y entregado a los más necesitados,  afirman que la salud mental del muchacho es muy buena, y si ve, oye y siente al  tal Edilberto Torres  puede que se deba a que el chico es una persona "pura" como se atreve a  insinuar el  padre O,Donovan ¿ o no? No hay certeza de ello, tan solo conjeturas. Es un ser distinto porque percibe  todo lo mal que hay en el mundo. El resto de los mortales, tan sólo lo sospechan y sin embargo para el chaval  es  una gran certeza.

Yo también sospecho de mi libro que sólo se deja leer en los medios de transportes. Esta semana hemos caminados juntos, siempre fuera de casa y  de esta forma y no de otra,  voy leyendo este Héroe Discreto, que con frecuencia pierdo y después hallo.  Y  ahí ando metida en una costaste desazón e  incertidumbre.






6 comentarios:

Abejita de la Vega dijo...

Es un libro que pide calle, lo tengo comprobado. No le gustan los sofás ni las camas. Esta tarde lo terminé de leer, en la orilla del río.

Es un libro que atrapa. sí.

Besos, Luz.

Myriam dijo...

qué bueno que lo encontrate!!! Si que te juega jugarretas el libro o alguno de sus personajes!!!! :-)

Mucha incertidumbre transmites en consonanvia con la del texto.

Besos

Pamisola dijo...

Parece que él atrapa, pero no quiere ser atrapado, quiere viajar. Cuando lo termines, quizá debieras dejarle volar.

Feliz semana, Luz.
Abrazos

María Pilar dijo...

Me encanta tu libro porque es auténtico, porque quién puede estar tranquilo con la carga de vidas en constante trasiego que lleva, porque lo de discreto solo lo lleva el título. Tanta sospecha, tanto viaje de novios, tanto trajín,el antiguo INEM, el Fonchito,... es imposible que lo dejen quieto un minuto.
¡jajaja! A leerlo en movimiento, es lo que toca.
He disfrutado leyéndote. Besos

Pedro Ojeda Escudero dijo...

A veces las historias exigen su propio ritmo y paisaje de lectura, ¿verdad?

Myriam dijo...

En consonancia, digo :-)