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martes, diciembre 01, 2015

LOS PAZOS DE ULLOA

María Carmen Ugarte García,  autora del blog Lunes galbana...,
me hace un comentario  en la entrada Los Pazos de Ulloa, donde me pregunta: ¿veremos las reacciones también en la prensa?

Carmen, no  soy muy experta en esto de buscar por Internet, pero si soy capaz de acceder a la Hemeroteca digital de la Biblioteca Nacional de Madrid.  He buscado un poco y como mi ineptitud, sigue conmigo, he encontrado algunas críticas en los periódicos de la época a esta novela de Doña Pardo Bazán.


Aquí te dejo dos de ellas
 La primera  y que me sirve de imagen para ilustrar esta entrada, es la parte final del texto de R. Segade Campoamor, a propósito del libro Los Pazos de Ulloa, publicado en Galicia ( La Coruña 1887)

Y la segunda es esta transcripción que hago del periódico  La Dinastía  (Barcelona) del día 5/8/ 1887, en su página 2. No puedo poner la imagen, porque está en  en pdf,  y yo , no sé colocarlo en el blog. Creo que merece la pena  leerla hasta el fina. Lo firma un tal  Luis Alfonso, que yo desconozco por completo. 

CUENTAS ATRASADAS (1)

(Notas bibliográficas referentes a libros catalanes y castellanos)
                                                  II

Zanjados bien o mal- y antes mal que bien- mis cuentas atrasadas con libros de autores catalanes, entro ahora a discurrir a cerca de los castellanos. Empezaré por las novelas  y en estas por las más antiguas, en el orden cronológico, cual es Los Pazos de Ulloa  de Emilia Pardo Bazán.

En rigor, el juicio no puede ser completo,  supuesto que esta novela tiene una segunda parte, La madre naturaleza, que pronto si no me engaño, llevará a término la autora. Como quiera que sea y con la concisión que este artículo-resumen exige, y no cual piden el mérito de la escritora y del libro- expresaré mi parecer  a cerca de Los Pazos.

Resaltan en esta obra los mismos defectos-defectos de escuela- que en las anteriores de la señora Pardo Bazán: predilección por tipos vulgares y escenas plebeya; escasez de asunto, abundancia de episodios y superabundancia de pormenores; predominio  marcado de la materia sobre el espíritu, como es de ley entre  buenos  naturalistas. Por último y para cerrar el capítulo de cargos nótese con profunda extrañeza,  tratándose de tan consumada hablista como la autora, el uso frecuente del preterito  imperfecto de subjuntivo, refiriéndose a cosas pasadas y que corresponden al pluscuamperfecto - y el empleo del verbo  deber sin la partícula de que le corresponde cuando expresa no obligación precisa, si no contingente.

Salvados  estos reparos no ha de haber en conciencia, mas que elogios para el libro. Tanto que yo tengo para mí que es la mejor de su especie que ha escrito la autora. No posee la unidad, interés y recto desarrollo del Viaje de novios, pero aventaja en su conjunto a La Tribuna  y al Cisne de Vilamorta, iguala por la frescura del lenguaje y la fragancia campesina a la Bucólica (novela corta o cuento, admirable sin duda) y supera a todas estas en espíritu de  observación y fuerza descriptiva.

Semejante Emilia Pardo a su antecesora Cecilia Bohl ( Fernán Caballero) en el arte de copiar tipos y costumbres lugareños, le aventaja en vigor, rayano en desenfado a veces, y no deja en toda la novela el menor resquicio donde se columbre afeminación alguna. La mano del novelista más varonil no trazaría con mayor energía que lo hace la autora de Los Pazos de Ulloa los cuadros de la novela donde intervienen instintos, hábitos y pasiones masculinas.

Figuras de primero como de segundo término están dibujadas con pasmoso relieve. Las de Primitivo, Julián y don Pedro, las de Sabel y Nucha , la del niño Perucho, son - lo declaro convencido- figuras dignas de un maestro de novelas. No son siluetas creadas por la fantasía;  son cuerpos , cuyos huesos crujen, cuya sangre circula  y caldea, cuyos actos gozan de plena y ardiente vida. Agréguese a tal mérito, el narrar con límpio , abundante y hermoso castellano y el de pintar con soberana intensidad de color y claro oscuro sucesos, incidentes y accidentes de la vida campestre y aldeana.

Si de más tiempo y espacio dispusiera citaría tales y cuales capítulos que honran al observador y estos y los otros párrafos que enaltecen al estilista;  puedo tan solo afirmar con tanta mayor imparcialidad cuanto que, es sabido sostuve vivas polémicas literarias con la señora Pardo Bazán, que si por sus escritos histórico-críticos supera a todos los autores hembras de nuestro país en tiempos modernos, como novelista se ha ganado lugar preeminente entre María Zayas y Fernán Caballero, venciendo a la primera en el fondo y  en la forma  a la segunda.

Y antes de pasar a otras novelas y a otros novelistas,  oportuno es dejar consignado que las Conferencias  leídas por la misma Emilia Pardo Bazán  en el Ateneo de Madrid, a cerca de La Revolución  y la novela en Rusia- impresa después en tres folletos- un ejemplo de provechoso aunque rápido estudio, de fino y sagaz criterio de encanto narrativo y lenguaje castizo, apropiado y natural....

( Sigue el artículo pero ya va haciendo referencia a otros autores...)

 Lo firma LUIS ALFONSO




5 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Lo curioso es cuántos especialistas de la obra de doña Emilia no han ido más allá de esas páginas que nos facilitas...

Ele Bergón dijo...

Lo siento Carmen, pero al darle con el dedo a la tecla para que tu comentario saliese publicado, no he tenido buen tino y ha quedado eliminado. Voy a ver si puedo reproducirlo:

"Querida amiga no te tomes al pie de la letra mis preguntas que también las hago para mi misma. Buen acierto en la crítica.'"

Creo que más o menos era así.

Besos y tu pregunta me ha servido para la entrada de esta semana y para investigar y conocer algo más de doña Emilia.

Abejita de la Vega dijo...



Ingenio peregrino, subjuntivo mal utilizado, deber sin de, predilección por los tipos plebeyos y abyectos...Esos severos críticos no pueden disimular la admiración que les provoca doña Emilia. Sus escritos tienen carne, tienen sangre, están vivos. Lo reconoce el segundo de los comentaristas que nos ofreces. Julián, Sabel, Perucho, Primitivo...son tan de verdad que se salen del libro.

Buen hallazgo esas críticas, Luz.

Un abrazo, amiga.

coroentreaguas dijo...

Tiene razón Abejita. Las críticas son tan pobres que suenan a cuando no sé qué criticar, critico tu ortografía.

Mucho carácter, doña Emilia, no solo mucho cuerpo.

Myriam dijo...

Suscribo al comentario de Abejita.

Besos