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jueves, mayo 28, 2015

LA GRATITUD – FERMÍN HERRERO

                                        Web de Salmoral




Los que somos de pueblo y además disfrutamos de sus paisajes y paisanajes, nos sentimos muy identificados con las palabras, la mayoría muy significativas del lugar, que sabiamente va enlazando en estos poemas el poeta Fermín Herrero, en su libro La gratitud, galardonado con el XXIV Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma. Esa gratitud de haber nacido y haber vivido, en toda la extensión de esta palabra, en un mundo rural donde el alma de ser castellano y de pueblo, se lleva tan dentro de sí, que se esté donde se esté, siempre camina contigo.

                                       y por tus sueños. Parva bajo la parva
                                                     Fermín Herrero


Mi padre bielda al compás del viento regañón
y mis ojos de niña castellana y feliz,
observan cómo, en una parte de la era,
el grano y la paja se van separando.

Los frutos de trigo, forman pequeños montículos.
La paja se extiende y vuela en el aire de siempre
mientras mi padre en agosto, voltea este tamo,
que forma una blanca y blanda colina.

La velocidad del viento, es ahora perfecta
por eso él puede beldar con el bieldo y su maña.
Y al terminar la faena, descubro su fondo:
el mismo donde permanecen las piedras.

Cuando lleguen las lluvias de otoño y de invierno,
volverán a crecer las hierbas pequeñas, ramplonas.
Yo no estaré en este lugar. Mi padre tampoco.
Su muerte en septiembre, vendrá con el aire.

Tendré que formar en mi vida otra parva
que después de trillar, tendré que beldar
y seguir viviendo, sin él.


Luz del Olmo

4 comentarios:

Abejita de la Vega dijo...

El río nos lleva en su empuje de finitud y se lleva lo que más queremos.
"Parva bajo la parva".
Sabía que estos versos tan de campo te iban a llegar.
Dolor, belleza.
Besos, Luz.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Este poemario nos lleva a la esencia.

La seña Carmen dijo...

¿Qué os voy a decir? Ser de pueblo es un don de Dios, decía Delibes, y durante muchos años, y aún hoy, me sigue acompañando ese trozo de Historias de Castilla la Vieja.

Myriam dijo...

Emocionante, entrañables....

Besos