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martes, junio 09, 2015

LA GRATITUD. FERMÍN HERRERO

     
                   

                                                                                   

                          Hay que seguir: cualquier respiro, cualquier
                          pasión ganada al tiempo.
                                                                       
                                                                       Fermín Herrero


Aunque la nostalgia se apodere del derribo
hay que seguir, en ese lugar o en otro,
construyendo casas y castillos de interior
porque la necesidad es el empuje.

El olvido nunca se apropia de lo eterno,
sigue en ti y en mí, apoyando lo trillado.
La herida parece irse y me enreda por un tiempo,
mas vuelve y nos une, en su última esencia. 
          
                                                Luz del Olmo

7 comentarios:

Pamisola dijo...

"Hay que seguir en ese lugar o en otro" qué verdad es tu recomendación, lo difícil y lo grande es seguir, y no dejar de alegrarse por ello.
Precioso poema, Luz.

Muchos besos.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

y es nuestra única herencia

Abejita de la Vega dijo...

Hay que seguir hasta el mar.

Abejita de la Vega dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María del Carmen Ugarte García dijo...

Quedarse mirando los restos del derribo sirve como gozo estético, para tomar aire, para pensar un poco, para tomar aliento y para seguir el camino. Luego, pasado un tiempo volverá a nosotros la foto de aquel momento y la miraremos con otros ojos.

JOSÉ LUIS MORANTE dijo...

Un abrazo entrañable desde Rivas. El poema refleja bien esa lucha tenaz contra el olvido que a diario mantienen nuestros actos. Las palabras se ponen de nuestra parte y dan voz a lo transitorio. Abrazos.

Ele Bergón dijo...

Pedro, es nuestra herencia y por eso es difícil deshacerse de ella.Besos
Abejita, hay que seguir al mar, que es el origen. Besos
Carmen, lo pasado, aunque vuelva de vez en cuando y no se quiera ir, ya tiene otro tinte, otro color. Besos
José Luis, muchas gracias por visitar mi blog. El olvido es pertinaz y no nos deja, pero en muchas ocasiones, también nos hace bien, en especial, cuando ese recuerdo vuelve ya pasado por el tamiz del tiempo. Un abrazo entrañable también para tí, desde Velilla.
Luz