jueves, junio 05, 2014

TODOS DICEN SÍ



En esta obra de teatro , del escritor neoclásico Leandro Fernández de Moratín y titulada El sí de las niñas, todos los personajes dicen sí.

La obra se desarrolla en una sala de paso de una posada de Alcalá de Henares que en el transcurso de diez horas, tiene un único hilo argumental: Don Diego, hombre importante, rico y rozando los sesenta años, se ha enamorado de doña Francisca, niña adolescente. Con la complacencia e interés de la madre de la chica, quiere llevar a buen término, un matrimonio tan desigual. La trama se complica con el amor que siente Doña Paquita por Carlos que además de militar, es el sobrino de D. Diego y la corresponde con el mismo sentimiento que ella le tiene, erigiéndose en su salvador.
El final es el más feliz de todos los posibles y con ello se termina la obra.

Los personajes son siete y todos dicen sí:

DO DIEGO da su sí a doña Irene, madre de la niña que lo ha urdido todo,pero también dice sí al amor que sienten Carlos y Doña Paquita, quedando el personaje engrandecido al tomar esta decisión. Sin embargo, no es íntegro en su trayectoria ya que al principio le oculta a su sobrino la boda tan desigual que pretende realizar.

DON CARLOS, dice sí a Paquita de la que lleva dos años enamorado, dice sí a ser su salvador de lo tramado por su tío y la madre de Paquita, pero dice no, al saber que su tío es su competidor, huyendo sin hablar cara a cara con su amada, dejándole tan sólo un papel de despedida explicándole los motivos y sin enfrentarse con D. Diego para exponer sus sentimientos.

DOÑA IRENE es la que dice sí a todo lo que le interesa y sin dobleces. Sabe lo que quiere, como es la boda de su hija sin amor con el rico y viejo D. Diego, con el único propósito de beneficiarse ella.

DOÑA FRANCISCA , dice sí a D. Carlos, y obligada por su madre y las circunstancias de la trama, también dice sí a su progenitora y a D. Diego, aunque con ello diga no, a sus verdaderos sentimientos. No sabe defenderse por sí misma,- ya sé que son otros tiempos- y necesita un salvador que mira por donde, vendrá a ser D. Diego y no D. Carlos.

Los criados RITA, SIMÓN Y CALAMOCHA, dirán siempre sí a sus amos Doña Francisca, D. Diego y D. Carlos, pues aunque tienen confianza, nunca osarán en decirles no que para eso les están sirviendo. 

Luz del Olmo  

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