jueves, septiembre 15, 2011

EL MISERERE (Leyenda de Bécquer)

El Grito de Munch

Vio el horror del mal. Sintió tanto terror que cuando escuchó su grito, no pudo soportarlo.

Al intentar escribirlo en las últimas notas del Miserere que siempre había buscado, quedó incompleto para siempre.


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miércoles, agosto 31, 2011

CREED EN DIOS ( Leyenda de Bécquer)

René Magritte


( Me lo ha apuntado Mª Ángeles, nuestra abejita de la vega, el que traiga este cuento que escribí hace unos años y que publiqué en mi otro blog www.musicaparalaluna.blogspot , cuyos escritos están más dirigidos a la gente menuda, he aprovechado su sugerencia de este jockey desbocado, porque así no tengo que inventar nada ya que por ser los últimos días del mes de agosto, sigo estando vaga. Espero os guste. Los niños y niñas ya han trabajado con él)


EL JOCKEY PERDIDO


Yo tenía un caballo, un caballo negro y me gustaba mucho montar en él.

-¿Cómo se llamaba?

-Pensamiento.

-¿Dónde está ahora?

-Un día, como todos los días, salí a pasear con él. Pensamiento y yo nos poníamos muy contentos cuando andabamos y trotabamos por la alameda de los chopos que hay a la orilla del río. Saludábamos al sol, cuando era de día y saludábamos a la luna, cuando era de noche. Luego volvíamos a casa y los dos dormíamos muy bien y sin pesadillas. Él en su cuadra y yo en mi cama.

Pero ese día.

-¿Qué pasó ese día?

Yo pensaba ese día que Pensamiento tenía que correr a gran velocidad. Le di con mi fusta y empezó a galopar y galopar tanto y tanto que nos quedamos perdidos.

-¿Dónde?

-No lo sé. ¿No te digo que nos perdimos?

Llegamos a un lugar donde los árboles no tenían hojas porque parecían las venas de nuestro cuerpo y el suelo era de cristal. Empecé a tener miedo, mucho miedo y Pensamiento, aunque lo disimulaba, también.

El caballo patinaba por aquel suelo y yo creía que nos íbamos a caer. Hacía cada vez más y más frío. El caballo corría y corría y entonces pensé que ya no volvería a ver ni a papá, ni a mamá, ni a mis amigos, ni a mi profesora. Estaba muy asustado. De pronto me acordé de mamá y lo que me había dicho unos días antes:

-Cuando tengas miedo, tienes que ser valiente. Coges este lápiz y esta libreta y empiezas a dibujar.

Así lo hice y comencé a dibujar los árboles sin hojas que parecen las venas de nuestro cuerpo, dibujé el caballo corriendo, corriendo y me dibujé a mi montado en él. Entonces Pensamiento dejó poco a poco de correr y el miedo desapareció.

-¿Y el caballo?

-El caballo también desapareció.

-¿Dónde está ahora?

-Ya te he dicho que no lo sé. Bueno sí lo sé. Míralo está en este cuadro que hace mucho tiempo pintó René Magritte.

-¿Y ese quién es?

-Un pintor de Bélgica. Un país que está algo lejos pero no mucho.

Luz del Olmo


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jueves, agosto 25, 2011

EL BESO ( Leyenda de Bécquer)

El beso de Gustav Klimt


El beso fue mi perdición, mi bella Elvira.

Me parecías tan hermosa, distante, inalcanzable y sobre todo tan , tan fría, que borracho de amor y también de champán (todo hay que decirlo), mi sangre quemaba, gritaba, bullía, por eso pretendí que tus labios de nieve calmaran mi ardor.

Fue él y no tú, el que acabó con mi fuego, pues la sangre salió de mi cuerpo dejándome tan inerte, como siempre lo estuviste tú.


Luz del Olmo

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martes, agosto 23, 2011

LA PROMESA ( Leyenda de Bécquer)

Foto copiada del blog La arañita campeña

En el último de sus abrazos los dos corazones que latían tan cerca, no sentían lo mismo.

En el de Pedro, también conde de Gomara, anidaban el engaño y la mentira y en el de la doncella Margarita, algo tan sencillo y a la vez tan complicado como era y es el amor.

El corazón enamorado sintió el cuchillo de la farsa y dejó de latir.

Por su parte, el corazón sin amor se iba llenando de un continuo desasosiego que procedía de una culpa inconsciente.

De todo, sólo quedó la leyenda y el romance, porque una parte muy pequeña del corazón que siempre amó, bombeó sangre suficiente para recordar en una mano con su anillo, la promesa incumplida.

Luz del Olmo


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miércoles, agosto 10, 2011

LEYENDAS DE BÉCQUER ( La ajorca de oro y La corza blnca)

(c) Luz

LA CORZA BLANCA

Parece ser que Mª Ángeles la había intentado buscar allá por su retiro de Palacios de Benaver y yo hice lo mismo cuando en una tarde de este dos mil once, subí hasta el enebro.

Es fácil verles a los corzos, así en genérico, pulular por los campos y pequeños montes que rodean a los pueblos donde a veces llegan, si les falta el agua, hasta el pilón.

El que sean corzos o corzas, yo no alcanzo a distinguirlos,- lo digo por lo alejados que están de mi vista- pero sí los veo cómo se detienen un instante en sus carreras y saltos, después te miran con su cabeza pequeña y sus orejas en alerta, para más tarde seguir en su alegre camino.

Lo de la corza blanca es mucho más difícil de encontrar, pues blanco sólo tienen la parte de atrás que se distingue de todo su color marrón claro. Por eso, cuando sentada en lo alto, uno, que yo la supuse una, porque era completamente blanca, se me quedó mirando y me comenzó a hablar, quise pensar que estaba en un sueño, pero distinguí muy bien lo que ella me dijo:

- Soy Constanza, la hija del caballero Dionis y me he acercado hasta ti para aclarar que no quedé muerta, ya que Ginés, mi enamorado, cuando se dio cuenta de lo que había hecho, murió de tristeza y al hacerlo, él también se convirtió en un corzo y al verme, lamió con todo su amor mis heridas. Desde entonces, allá por el año de mil trescientos y pico, seguimos corriendo los campos. En este tiempo, nos gusta acercarnos hasta estos parajes de Burgos, porque el verano es más fresquito que en Aragón .

Al saber que me estabais buscando, me he detenido un momento para contarte a ti y a todos los que ahora andáis leyendo esta mi historia, el verdadero final, pues el tal Bécquer lo dejo inacabado.


(c)

LA AJORCA DE ORO

A Toledo se la puede amar sin tener que robarla.

Sus empinadas calles, las subo y las bajo y, extasiada recibo en mis pasos las huellas del tiempo; porque Toledo es el capricho de todos los reinos que la hicieron su joya.

Yo también, como mujer caprichosa y algo extravagante que soy, quiero y deseo poseer la hermosura de su catedral, donde he visto a mujeres de otras culturas, quizás caprichosas, quizás extravagante, llorar de emoción ante tanta belleza, pero estoy segura que nunca pediré a nadie, ni daré nada a cambio, por poseer su belleza.

Cada vez que añoro Toledo, su río y sus piedras, me acerco hasta ella y la contemplo, porque me basto a misma para sentirla y amarla.

Luz del Olmo




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miércoles, agosto 03, 2011

MAESE PÉREZ EL ORGANISTA (LEYENDA BÉCQUER)




Técnicamente ella, la Sra. Pérez, era perfecta tocando el órgano. Sin embargo cuando terminaba la música, el Sr. Pérez, primero intuyó, después adivinó y por fin tuvo la certeza, de que ella, la mejor organista de la catedral, tocaba sin alma.

Luz del Olmo

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martes, agosto 02, 2011

LOS OJOS VERDES ( lEYENDA DE BÉCQUER)

(c) Luz
Desde que los vi reflejados en el manantial de los míos, supe que siempre estaríamos juntos y si a veces se alejan, tengo el pensamiento para recordarlos, porque cuando duermo los sueños me los repiten.

Aunque hayan pasado los años, sigo fascinada por sus ojos, sus ojos verdes

Luz del Olmo

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martes, julio 12, 2011

DESPUÉS DE LEER EL RAYO DE LUNA DE BÉCQUER

En el laberinto de mi imaginación y soledad, sin yo quererlo, pero de una forma imprevista y persistente, se va intercalando lo real y aunque esa existencia sea tan bella como lo puede ser un rayo de luna que se posa en las aguas negras de un río o en la pared de una casa de piedras viejas, no la percibo, pues lo que yo busco y busco es lo que mi pensamiento quiere reproducir una y otra vez, hasta llegar a la obsesión.

Mi ambición es poseer la belleza perfecta que se encuentra en lo intangible. Entonces me llaman loca y sin embargo, yo estoy más cuerda que nunca porque soy capaz de comprender que es ese desencuentro entre la realidad y el deseo, la que me hace sentir que estoy viva.

Luz del Olmo

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