Escríbeme

olmoluz@gmail.com

martes, abril 29, 2008

Eduardo Punsent




Me gusta lo que dice Punset.

sábado, abril 26, 2008

El camino,
por el hecho de serlo,
siempre se desnuda de su pasado
y retoma un nuevo aire
que le viene impuesto.

La vuelta exacta a lo anterior
nunca es posible
por su propia "levedad del ser".

"IDA, SÓLO IDA"
Ni tan siquiera en el recuerdo
se puede volver.
Los instantes se reconocen asi mismos,
pero nada más

."IDA, SÓLO IDA"
El camino, necesariamente
queda marcado por otro u otras sendas
que en la vida tienen
su final indefinido e imprevisible.

Luz del Olmo

miércoles, abril 23, 2008

En un lugar de la Mancha

Hoy 23 de abril, he estado por la mañana en un lugar de la Mancha ( Horcajo de Santiago- Cuenca) leyendo poesía a los niños y por la tarde hemos leído en Velilla, como siempre lo hacemos desde hace once años, el Quijote. La Escuela de Adultos ha leído el capítulo XL de la segunda parte. Ha sido un buen día del libro.

lunes, abril 21, 2008

VELILLA ABIERTA




Os invito a todas y todos los visitantes de este blog a la presentación del libro "Velilla Abierta" el próximo viernes 25 de abril , a las siete de la tarde, en el Centro Cultural de Velilla de San Antonio

viernes, abril 18, 2008

VELILLA ABIERTA

Del blog Talaván Talavan cuenta, traigo hasta aquí este escrito donde se anuncia al próxima presentación del libro "Velilla abierta" en otras entradas ya os lo volveré a recordar.

Velilla Abierta, título felliniano, que dimos al Foro celebrado durante los años 2004 y 2005, toca su coronación. El 25 de abril, -otro día tupido de referncias- viernes, volveremos a encontrarnos en el Centro Cultural "Marina Pineda", -ahora loquianos, con ese punto de republicanismo añorante- para ¡por fin! presentar en sociedad el libro que recoje parte de las conferencia que se dijeron aquellos otro viernes.
Digo parte de las conferencia, porque, como editor del libro, he publicado las que me han llegado. Las que no me han llegado, pues eso: imposible de publicarlas. Pero incluso para los que no publican en el libro tambien hay libro: sus nombres y su presentación aparecen en él. Hoy van dos portadas: La Historia que recoge conferercias de Félix Neira y de Laura de Blas.
Félix habló de los conflictos históricos de España que nunca se han resuelto y así nos va como nos va, y Laura habló de la locura de doña Juana la loca, como su proppio nombre indica...
La otra portada recoge las conferencias de Julio Plaza del Olmo, físico, que nos presenta a Einstein jugando con un yo-yo y ocupándose de descubrir como funciona el mundo, mientras Luis A. Díaz nos narra los avatares de ser ingeniero... Es el desafío de la formación, hermanos...
Pero mejor que os acerqueis por El Mariana Pineda el viernes 25 de abril a eso de las siete.
Libros, música y vino...

jueves, abril 17, 2008

IMAGEN EN EL VERSO

Imagen en el verso: Del Siglo de Oro al Siglo XX, en la Biblioteca Nacional
Del 27 de marzo al 28 de mayo de 2008















PALABRAS

A veces en la huida por el miedo, imaginamos que encontramos la solución al problema, pero con el tiempo, podemos descubrir que eso era sólo una apariencia.

lunes, abril 14, 2008

Los viajes de los otros

Julio se fue de viaje. Y esta es su crónica:
Spain is different. Y eso se nota en todo, hasta en detalles tan tontos como las tiendas del aeropuerto. La presunta “ventaja” de comprar en estas tiendas es que son “duty free”, que no pagas impuestos (o mas bien, que si te apetece charlar con la policía de aduanas cuando llegas a tu destino final, puedes reclamar que te devuelvan la parte del IVA), pero en realidad son caras de narices. En todos los aeropuertos, se encuentra más o menos lo mismo: chocolate, camisetas, souvenirs … Pero sólo en un aeropuerto español puedes comprar un auténtico y genuino jamón. La compra se realiza en el área de espera antes de embarcar, y no hay posibilidad de facturar el jamón, así que si lo compras, tienes que llevarlo junto con el bolso de mano. Por cierto, los jamones que vi costaban entre 160 y 280 eurillos de nada. Supongo que estarían muy ricos.

Claro, la pregunta es: ¿alguien se imagina a un pasajero subiendo con una pata de jamón al avión? A mi me recuerda a una viñeta de Mortadelo y Filemón. Y otra pregunta más interesante (si viajas a Estados Unidos, por ejemplo) es, ¿te van a dejar pasar con el jamón por la aduana? Estoy seguro de que lo confiscarían (que tontos no son). Ahora que, como el ejemplo se extienda, y empiecen a vender otros productos gastronómicos tales como el queso de Cabrales, es posible que en los USA antes de bajar del avión tuvieras encima a 20 agentes de FBI, colocándote un mono naranja, por ser un presunto terrorista con agentes biológicos.

Así, con estos pensamientos, empecé mi viaje a Estrasburgo en una cafetera de Iberia, porque el avión era tirando a pequeño. Todavía me acordé una vez más del jamón cuando me sirvieron un triste mini-bocadillo de queso. Qué bien hubiera venido el jamón, aunque claro, sin jamonero hubiera sido difícil cortarlo, y si ya el jamón me planteaba dudas, no te digo el cuchillo.

Llegué a Estrasburgo a las cinco y media, con un tiempo frío y nublado, pero al menos seco. En el aeropuerto, se coge un autobús que te lleva a un tranvía, y de allí al centro de la ciudad. Apenas 40 minutos, que se hicieron cortos ya que iba de charleta con un par de españoles. Llegué al hotel, donde me dieron ni más ni menos que la “suite”. Y no es coña, así la llamaban ellos. Tenía dos habitaciones, tres camas, y cuarto de baño con ducha, lo que para un hotel de 2 estrellas, sin duda debe ser todo un lujo. Dejé los trastos, y me fui a ver la ciudad. Ese día tuve suerte, y vi la ciudad en seco. El resto de los días, me tocó cargar con el paraguas de un lado para otro.

Cuando uno piensa en Estrasburgo, piensa en una ciudad con cierta importancia, con políticos de un lado para otro, que debe tener sin duda mucho ajetreo y jaleo. Pero Estrasburgo no es así. En cambio, es una ciudad pequeña y tranquila, donde no se nota en ningún momento la relevancia política que tiene. Ni siquiera en las tiendas de souvenirs se vende nada relacionado con Europa, ni banderitas azules con estrellas amarillas, ni hay referencia al parlamento europeo o los derechos humanos. Ahora, cigüeñas, todas las que quieras. La tranquilidad que hay en Estrasburgo muchas veces te hace creer que en vez de en una ciudad pequeña, en realidad estás en un pueblo grande


A esta tranquilidad ayuda mucho el hecho de que en el centro no haya apenas tráfico, y el tranvía sólo atraviese dos calles. El centro está situado entre dos canales que se llenan con agua del Rin. Es una isla donde hace siglos ya se construyó sobre todo lo que se podía construir, y por tanto los edificios modernos son casi inexistentes. La construcción más alta es la catedral, y las casas tienen todas una apariencia antigua, que hace pensar que en la ciudad no ha pasado el tiempo desde hace un par de siglos al menos.

La estética es muy germana, por lo que una descripción que se me ocurre es que es una ciudad alemana en territorio francés, lo cual en parte no anda muy desencaminado, pues el Rin, un par de kilómetros al este, es la frontera entre ambos países, y de hecho, Estrasburgo ha cambiado de nacionalidad varias veces. Esto se nota igualmente en los pueblos de alrededor, cuyos nombres suenan claramente germánicos. Incluso en el centro, los carteles de las calles son bilingües.

Es una ciudad alemana, a la que le han puesto carteles en francés. Uno se puede imaginar a un parisino preguntando a un estrasburgués por la Rue Jeu des Enfants, y el otro respondiendo que donde está eso, y tras cinco minutos pensando, finalmente decir:

-¡Ah, ya! Tú te refieres a Kinderspielgasse. ¡Haberlo dicho antes, hombre!.


El tranvía cruza el centro de parte a parte. Sin embargo, a pesar de sus formas modernas, y del cableado que hay por arriba, el tranvía se halla integrado en el paisaje urbano y no la afea en absoluto. Al revés, le da más encanto.

La parte más bonita de la ciudad está al sur, donde los canales empiezan a rodear el centro, y hay varias exclusas para controlar el nivel del agua. Esta zona es llamada Petit France. En ella están los restaurantes más típicos, que ofrecen choucrout a precio de caviar. Aunque para ser honestos, todos los restaurantes son igual de caros. Aquí tengo que hacer notar otro indicio que en vez de una ciudad grande, es un pueblo pequeño: cuando Esther y yo nos fuimos de tour por Europa, descubrimos que McDonald’s hay en cualquier pueblo. Pero sólo las ciudades como Innsbruck, Viena o Budapest tenían Burguer King. Estrasburgo no tiene Burguer King

La primera noche anduve solo por esas callejuelas. La segunda noche me junté con el inglés, y luego se nos unió una colega de éste. Acabamos en un pub de la Petit France, probando cervezas, y comiendo pizza, mientras les contaba por qué Gibraltar es actualmente británico, cosa que al parecer no se molestan en enseñar a los niños ingleses en el colegio. Eso sí, como contrapartida, ahora sé que la anchura de las vías en Gran Bretaña es la misma que la vara con que se solía dar a los bueyes que araban los campos en tiempos pretéritos.

Las instituciones europeas están a las afueras de la ciudad, hacia el norte. Es un paseito de 30 minutos, y ahí sí que se empieza a notar el tráfico, y un jaleo más acorde con una ciudad. Están allí el Consejo de Europa, el Parlamento Europeo, y las Cortes de los Derechos Humanos. También por esa zona hay un par de casas que pertenecen a la representación permanente de España en Europa. Dos pedazo de chalets que en Madrid costarían sendas millonadas.


En cuanto a lo que yo iba realmente a Estrasburgo (que no era a hacer turismo aunque parezca lo contrario. Lo que pasa es que me organizo muy bien el tiempo), el meeting bien, gracias.

Pero lo interesante fue el workshop, con varios científicos hablando de cosas de casi ciencia ficción, que como yo sólo las entiendo a medias, en vez de explicarlas aquí, me dedicaré a la crónica rosa.

Resulta que los científicos son muy picajosos.

Empezó un ruso su charla. Al terminar, uno le hizo una pregunta a la que le costó encontrar respuesta. La siguiente charla era del que preguntaba, así que el ruso a mitad de exposición le preguntó una cosa, que posiblemente era una tontería (mi ignorancia supina del tema no me permite asegurarlo, pero lo sospecho). Al final de la charla todavía le intentó buscar las cosquillas con alguna otra pregunta.

En la cena que tuvimos por la noche, me tocó sentarme en la mesa del ruso. Y ahí comprobé que era un chuloplaya. Hablaba alto, llevaba la voz cantante de los chistes… se notaba que le gustaba ser el centro de atención. Lo cual me confirmó que las preguntas que hizo era sólo por fastidiar al que le preguntó a él.

El último día tenía aún que ir al workshop durante la mañana, y coger el avión por la tarde. Por lo visto, fui un afortunado por oír la charla de un inglés que parece ser toda una eminencia en el tema que estábamos tratando, y que si tiene suerte, quizás le den el Nobel algún año. Así que cuando se lo den, podré presumir de haber estado en una conferencia suya una vez.

La vuelta fue en la misma cafetera. Y el bocadillo seguía sin jamón

sábado, abril 12, 2008

ADA BYRON


Esta mañana Mariano me comenta que todos los inventos de los cuales disfrutamos o padecemos hoy en día , según se mire: radio, televisión, fax, teléfono, magnetófono, telégrafo, este mismo ordenador desde el eque escribo, tienen sus precursores en el siglo XIX.

De pronto recuerdo a una mujer: Ada Byron . Os dejo aquí su biografía que creo es muy interesante.

ADA BYRON LOVELACE. Matemática británica (1815-1852) Hija de Lord Byron. Fue educada por su madre, que había estudiado álgebra, geometría y astronomía. Muy joven ya tenía una gran formación científica y siempre mostró una gran vocación por las matemáticas. Sus estudios sobre las máquinas analíticas fueron muy avanzados para su tiempo y son los precursores de los actuales ordenadores.

Fue en una cena que escuchó y se interesó en las ideas de Charles Babbage acerca de una nueva máquina de calcular. Ella
intuyó que un proyecto de esa envergadura podría convertirse en realidad y fue una de las pocas personas que creyó en la universabilidad de las ideas, preconizada por Charles Babbage. Por esa razón decidió colaborar con él. En 1843, a los 28 años, Lovelace tuvo perfeccionados los planes de Babbage para la Máquina Analítica. Teniendo la buena fortuna de estar casada con un hombre que la alentó en su progreso intelectual, así como también la ayudó para cuidar a sus tres niños, Lovelace canalizó mucho de su talento y energía continuando con la causa de Babbage, y con el tiempo, corrigiendo algunos de los serios errores del trabajo original.

Una de sus geniales ideas fue la de que un cálculo grande podía contener muchas repeticiones en la misma secuencia de instrucciones, y ella notó que usando un salto condicional sería posible preparar solamente un juego de tarjetas para las instrucciones recurrentes. Así describió lo que nosotros ahora llamamos un "bucle" y una "subrutina".

Sus ideas fueron extendidas un siglo más tarde por el matemático británico Alan M. Turing en 1937 y por John von Neumann en 1946, ambos fundamentales en el desarrollo de la moderna computadora electrónica digital.

Sus conocidos pensaban que las matemáticas no eran tarea femenina y tuvo que firmar sus trabajos con sus iniciales pare esconder su nombre.

Esta gran mujer tuvo un final triste, murió enferma de cáncer a los 36 años.

En la década de los 80 el Departamento de Defensa de los Estados Unidos de América desarrolló un lenguaje de programación en honor a la condesa, al cual nombró ADA.

jueves, abril 10, 2008

Nocturno

Luz y sombra



La noche andaba sola
por una calle larga,
giraba hacia la izquierda
y en un rincón pequeño
se situaba el patio.

La luna dividía
la sombra en dos.

Dáfanas y a la vez tranzquilas,
porque las dos son solitarias
sin ruidos que las distraiga,
la luz o la sombra
que ambas son opuestas
y a la vez iguales;
me hacían quedarme inmóvil
preguntando al vacío
por aquel cruce de claroscuros.

El silencio respondía
hasta hacerme comprender.
¡Qué estaba sola,
sola conmigo!

Luz del Olmo

jueves, abril 03, 2008

LECTURAS

AAcabo de releer "El caballero de la armadura oxidada". Me ha parecido que sigue siendo tan buen libro como lo recordaba. Ahora me ha gustado más porque yo estaba más "preparada" para su lectura y por eso " ha aparecido el maestro" para hacerme comprender por medio de metáforas, que que es posible la búsqueda y el encuentro con uno mismo.

miércoles, abril 02, 2008

LOS VIAJES DE LOS OTROS

(César desde Bangkok escribe esto)
UN DÍA EN BANGKOK

Monte en la bici y sali a recorrer las calles.La luz cegadora del sol hacia dificil mantener los ojos abiertos ante el brillo dorado de las estupas y chedis del Wat Phra Kaeo, un fenomenal conjunto de palacios y templos de la monarquia tailandesa. No lo visite por dentro, ya que lo habia hecho en mi anterior viaje. Lo cierto es que, aunque estos edificios deslumbran desde lejos por su monumental exotismo, vistos de cerca denotan claramente el caracter tailandes, a veces deliciosamente ingenuo, a veces extremadamente chabacano. Los brillos de los chedis son pan de oro, pero los templos estan forrados de pequeños espejos de colores, que los hacen parecer mas un parque tematico para niños que un templo solemne.

Tome el bote para cruzar hasta la orilla occidental del rio que se abre paso en el plano de hormigon de la ciudad, un ligero respiro de aire fresco bajo los 35 grados sin tregua del mediodia.

Por callejuelas de a penas un par de metros de anchura, la bici era el mejor transporte, paseando entre casitas de madera o cemento, con sencillos tejados de chapa; niños jugando en el suelo, familias enteras charlando en la calle durante las mas pegajosas horas del dia. Sonrisas. La proverbial sonrisa tailandesa, que de natural acaba contagiando al viajero. Acabas caminando con una sonrisa por la calle, y sonries a quien cruce contigo la mirada, algo muy peligroso si luego vuelves a Madrid y no tratas de borrartela de la cara, pues cualquiera en España pensaria que estas loco o que buscas una paliza... Asi somos los españoles.

Al final de las callejas y de varios templos, aparecio el fenomenal Wat Arun, cubierto de intrincados relieves de porcelana china multicolor. Soberbio de lejos, vuelve a parecer un juguete hinchable cuando se lo ve de cerca, pero siempre es agradable el ambiente relajado y recogido de un templo como este, a orillas del rio, salteado de arboles rituales, pequeñas fuentes y bonsais, por donde caminan en silencio monjes de tunicas de color azafran que hacen una oracion frente a cada rincon del templo con contenido simbolico. Bueno, si que ha cambiado este pais: vi occidentales y tailandesas usando minifaldas y tops en medio del templo; recordaba cuando solo se podia entrar con pantalon largo y manga larga, y no habia mas remedio que llevar siempre esta ropa a mano para poder entrar en los templos, pese al sofocante calor.

Cruzando un puente sobre el rio volvi a la alocada Bangkok, a su barrio chino, fundado en parte por los chinos del Kuomingtan que decidieron continuar con el trafico de opio cuando la China continental se volvio comunista. Aqui se respira capitalismo, desarrollismo bestia, una huida hacia adelante que no consigo comprender. La calidad de vida de estas gentes sumergidas en el trafico y en la insalubre aglomeracion es pesima desde mi punto de vista; pero eso si, estan bien surtidos de los millones de tonterias y juguetes, a veces utiles y a veces inservibles, que abastecen otros miles de tiendas esparcidas sin pausa por los bajos de los edificios, sus aceras, y las propias calles. Enormes carteles luminosos ensuciando todas las fachadas anuncian un futuro de serpentina. Aqui se puede encontrar de todo.