miércoles, abril 10, 2019

AYER DE PASEO POR MADRID

Ayer, después de una visita obligada y cariñosa,  quise ir a la exposición que  hay en la Fundación Telefónica TeamLab, pero cuando llegué, la puerta estaba cerrada, por ello bajé por la Gran Vía y me dirigí hacia El  Retiro, pues ahora las tardes son bastante largas y subiendo por la calle de Antonio Maura, me encontré con esta placa donde vivió sus últimos años mi adorada María Zambrano.


Después crucé El Retiro ya en el atardecer.

Al llegar a este lugar, me acordé en especial de Myriam, por lo mucho que le gustaron estos árboles, cuando hace dos años ya, los visitamos en compañía de Puri.

Este año el árbol del amor de Pardilla, parece que ha decidido no dar flores, pero El Retiro de Madrid, está lleno de estos árboles con sus flores tan hermosas.



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viernes, septiembre 07, 2018

AYER TARDE, 6 DE SEPTIEMBRE, EN MADRID








Ayer  tarde, le  di un respiro a mis quehaceres habituales, para pasear   por estos lugares que tanto me gustan.

Después me pasé por  el centro cultural  Casa de Vacas para ver esta exposición:









Quedé muy  sorprendida por su pintura, fresca, llena de colorido, jugando con las líneas y demostrando que, tanto Beato como Mota, son dos veteranos artistas que saben dominar las formas, en su encuentro con el color, para conseguir la gran armonía, dentro de un aparente caos. 

Al penetrar en la estancia, una música me acompañaba, hasta que una puerta me indicó, el lugar de donde salían las notas. La persona encargada del orden en la sala, muy amablemente me subió hasta un palco  vacío del teatro, que estaba al completo, donde escuché a un joven pianista, que nos deleitó con dos piezas: una de jazz  y otra dedicada a Cádiz , que me llevó hasta esa ciudad tan maravillosa que nunca olvido, desde que la visité. 


 Antes, una mujer había estado tocando, creo que el chelo. 


Terminado el concierto, nos fuimos todos a la inauguración y allí me encontré con mi amigo Arturo Ledrado, que hacía  muchísimo tiempo,  no lo veía.  Charlamos un rato y mientras comíamos un aperitivo y bebíamos un vino, nos pusimos al día.

Después de un ratito,  me volví muy satisfecha a casa,  después de  regalarme una  tarde de  asueto. 

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