MARCELINA,
MARCELINUCHA, NUCHA
¿ Por qué te casaste
con él?
¿Por inercia en la
obediencia,
o por ocultar un oscuro
amor?
Siempre fuiste
sufridora y sumisa
la distinta a tus
hermanas,
la piadosa, decente y
resignada.
Tu deseo y voluntad,
pertenecen a los
hombres.
Andabas avergonzada y
cabizbaja
y además eres madre de
una niña
maltratándote por
esta principal causa.
¿Qué sientes Nucha,
qué sientes?
Sabemos que tienes
miedos
por deseos reprimidos.
Que tu falta de
rebeldía,
te causa mucho dolor
y tu inocencia y bondad
te encaminar a
despertar,
para así tener que
sufrir más.
Te han llevado a ese
país de lobos,
donde ni tú, ni el que
te ama en secreto,
sabéis
campear el temporal.
La única que te da
fuerza,
es Manolita, tu hija.
Entre vaivenes
políticos,
intentáis huir los
débiles
llegando por ese
difícil camino
a vuestro irremediable
final.
Luz del Olmo
Etiquetas: Emilia Pardo Bazá, Lectura de la Acequia, Los pazos de Ulloa