TARDE OTOÑAL CON POESÍA
La tarde de este otoño que por fin se ha dignado a visitarnos, no invitaba a salir , pero yo había quedado con mi amiga Ino y entre algo de lluvia, un poquito de sol y viento con rachas frías, nos dirigimos las dos en busca de la poesía que Joan Margarit y Luis Muñoz, nos iban a ofrecer .
La sala de la Fundación Julián Besteiro estaba poco concurrida, a veces el tiempo atmosférico juega con nuestra apatía.
Después de la presentaciones que hizo Ángel Presa Yobre, donde tuvo especial mención a las palabras que Luis Muñoz deja en su libro Limpiar pescado, para explicar el proceso de su poesía, tomó la palabra el aludido y nos expuso cómo compara el hecho creativo de escribir poesía y limpiar el pescado. Joan Margarit, se adhirió en todo a lo expuesto por su amigo y compañero y empezó el recital donde se iban alternando poemas de uno y de otro.
Diferentes poemas, lenguajes distintos, algunas temáticas, como la del amor o la soledad, igual. En cualquier caso los dos, maestros, en manejar la palabra.
Nada tiene que ver Joan Margarit poeta catalán ya consagrado, maduro, reflexivo, y premiado ( Premio Nacional del Poesía 2008) , donde su verbo es una perfecta arquitectura porque él sabe mucho del “ Cálculo de estructuras “ , con Luis Muñoz, joven granadino, también premiado (IV Premio Internacional de Poesía Generación del 27, 2001) ensayista, con una palabra joven, nueva, atrevida y con fuerza.
El recital iba de una voz a la otra y ambas se complementaban porque Muñoz nos llevaba, en esta tarde desapacible, al sentimiento del tiempo, a su extrañeza. Nos regalaba poemas sin publicar y nos hablaba del “ dejar la poesía”, de King- Kong, de septiembre en dos versiones , de la Escultura líquida. Se atrevía con el Pobre Cervantes , El Cuerpo cambia…y este poema erótico que os dejo aquí y porque fue uno de los que me encandiló
OCHO DE LA MAÑANA
Le miro cómo duerme enredado en la sábana.
La esponja del descanso le borra los sentidos.
Deja pasar dos planchas moteadas de luz
la ventana entreabierta
picotea en el borde de un tiesto de geranios
un gorrión tremante
con ojos de cabeza de alfiler
y el picoteo se hace
del ritmo de una frase inquisitiva.
Pero no se despierta.
Se abraza a la almohada, se hunde como en nubes
y me atrapa al volverse alzando una rodilla.
Luis Muñoz
Por otra parte vamos oyendo en alternancia, el buen recitar de Joan Margarit en El primer frío de la Estación de Francia, del Relato de madrugada, o la Libertad . El poema sincero y entrañable A mi madre o nos traslada a lo cotidiano en Cerrando el departamento de la playa, No estaba lejos, no era tan difícil, Aquellos tiempos, Aquí te espero o La parte más oscura del camino. Y para finalizar nos dejó CASA DE MISERICÒRDIA , del mismo título que su libro, leída en los dos idiomas que él escribe: catalán y castellano.
CASA DE MISERICÒRDIA
El pare afusellat.
O, com el jutge diu, executat.
La mare, la misèria i la fam,
la instància que algú li escriu a màquina:
Saludo al Vencedor, Segundo Año Triunfal,
Solicito a Vuecencia deixar els fills
dins de la Casa de Misericòrdia.
El fred del seu demà és en una instància.
Els orfenats i hospicis eren durs,
però més dura era la intempèrie.
La vertadera caritat fa por.
És com la poesia: un bon poema,
per bell que sigui, ha de ser cruel.
No hi ha res més. La poesia és ara
l’última casa de misericòrdia.
El padre fusilado.
O, como dice el juez, ejecutado.
La madre, ahora, la miseria, el hambre,
la instancia que le escribe alguien a máquina:
Saludo al Vencedor, Segundo Año Triunfal,
Solicito a Vuecencia poder dejar mis hijos
en esta Casa de Misericòrdia.
El frío del mañana está en la instancia.
Hospicios y orfanatos fueron duros,
pero más dura era la intemperie.
La verdadera caridad da miedo.
Igual que la poesía: un buen poema,
por más bello que sea, será cruel.
No hay nada más. La poesía es hoy
la última casa de misericordia.
Joan Margarit
Etiquetas: mis fotos, mis textos, poesia, recitales
